La celebración que el tiempo transformó

El pesebre, símbolo central de la Navidad, recrea el nacimiento de Jesús. Foto Cortesía Cajamag

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*Mientras que en 1975 la Navidad era una celebración más sencilla y centrada en las reuniones cara a cara, la Navidad de hoy 2025, refleja una sociedad mucho más globalizada.

Aunque las raíces de la festividad siguen siendo las mismas, el contexto en el que se celebra ha evolucionado, dando paso a una experiencia navideña completamente diferente.

Navidad en 1975

La Navidad en este año estaba marcada por la calidez de las reuniones familiares, la simpleza de las tradiciones y la falta de la tecnología que caracteriza a la vida moderna. Las familias solían reunirse en casa para compartir una cena de Navidad que, aunque tradicional, estaba más enfocada en los platos caseros que en las opciones comerciales.

La decoración navideña consistía principalmente en un árbol de Navidad, adornos hechos a mano y luces tradicionales. La mayoría de los hogares optaban por decorar sus casas con adornos sencillos y económicos, y las luces navideñas eran menos sofisticadas que las de hoy.

Los regalos en su mayoría eran simples y personales. No existía el concepto de las compras online, por lo que las personas solían ir a las tiendas a elegir sus obsequios, que incluían ropa, juguetes o incluso algo hecho a mano. En cuanto a las comunicaciones, la gente enviaba tarjetas navideñas físicas, y las llamadas telefónicas eran las únicas formas de comunicación a distancia.

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 Navidad en 2025

Hoy en 2025 la Navidad se celebra de una forma mucho más globalizada y tecnificada. El acceso a la información y el entretenimiento es instantáneo gracias a las redes sociales, las plataformas de streaming y los dispositivos móviles. Las personas comparten fotos y videos de sus celebraciones navideñas en tiempo real y las videollamadas permiten que las familias, aunque estén separadas por distancias físicas, puedan estar juntas virtualmente.

Las decoraciones han dado un salto tecnológico. Los árboles de Navidad ahora son en su mayoría artificiales y vienen con luces led programables, que permiten cambiar colores o incluso crear patrones animados. Las casas y ciudades compiten en la espectacularidad de sus adornos, utilizando pantallas led, proyecciones y efectos de luz que transforman la noche en un espectáculo visual.

El consumo masivo y la globalización también han alterado la forma en que celebramos. Hoy en día, se pueden encontrar platos de todo el mundo en las mesas navideñas, desde sushi hasta platos veganos, pasando por opciones más saludables o adaptadas a diferentes necesidades dietéticas.

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 Los regalos han experimentado una transformación similar. La tecnología ha invadido los hogares, con regalos como teléfonos inteligentes, relojes inteligentes, portátiles, entre otros. Además, las compras online han hecho que el proceso de selección de obsequios sea mucho más rápido y accesible.

A nivel social la Navidad en 2025 se celebra no solo en casa, sino también en espacios públicos. Las ciudades se llenan de mercadillos navideños, luces en las calles y eventos en vivo. La presión comercial también se ha incrementado, con el “Black Friday” y otras ofertas de temporada que incitan al consumo masivo desde principios de noviembre.

Aunque las celebraciones navideñas de 1975 y 2025 son muy diferentes en cuanto a su contexto, tecnología y consumo, el espíritu de la Navidad sigue siendo el mismo. La Navidad sigue siendo un momento para la reflexión, la unión familiar y la celebración del amor y la generosidad. Las tradiciones, como el intercambio de regalos y las cenas familiares se mantienen vivas, aunque el modo en que se celebran ha cambiado.

 

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