El pasado 3 de enero, Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, sorprendió con la materialización de la orden de una intervención terrestre de su ejército en Caracas que permitió la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flórez, cuando descansaban, en medio de una operación que calificó como exitosa.
Durante la acción, la aviación norteamericana atacó bases militares venezolanas en la capital y los estados centrales de Miranda, Aragua, La Guaira, según informó en ese entonces el gobierno venezolano. “Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y trasladado fuera del país”, fue la reacción del presidente estadounidense en un mensaje en su cuenta de Truth Social. Seguidamente, fue anunciada Delcy Rodríguez como presidenta encargada mientras se adopta el gobierno de transición; propuso una ley de amnistía general para liberar a los presos políticos que han sido detenidos desde 1999 hasta la actualidad, periodo que cubre los gobiernos del chavismo.
Carlos Alfredo Correa Villadiego, fue judicializado por intento de homicidio y porte ilegal de arma de fuego. Foto recuadro Fiscalía/foto panorámica ilustración archivo
Se logró la incautación de más de una tonelada de marihuana, la captura de dos sujetos y la incautación de abundante material de guerra, de comunicaciones y de tres vehículos. Foto Ejército Nacional