Expertos advierten que esta práctica amenaza la sostenibilidad marina y afecta directamente los ecosistemas costeros del Magdalena.
La pesca incidental, no declarada y no registrada, conocida como pesca INDNR, se ha convertido en uno de los principales desafíos ambientales y socioeconómicos para los países con actividad pesquera.
Esta práctica incluye desde capturas accidentales de especies no objetivo, hasta operaciones sin control, sin reportes oficiales o realizadas por fuera de la normativa vigente. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura estima que la pesca INDNR representa un riesgo crítico para la sostenibilidad de los recursos marinos, al generar sobreexplotación, pérdida de biodiversidad y debilitamiento de las economías pesqueras locales.
En buena parte del Caribe y América Latina, la pesca incidental involucra la captura no intencionada de tortugas marinas, tiburones, rayas, mamíferos acuáticos y peces en estado vulnerable.
A esto se suma la pesca no declarada, cuando embarcaciones omiten reportar capturas reales para evadir controles o cuotas, y la pesca no registrada, que se desarrolla sin permisos, en zonas prohibidas o con artes que generan alto impacto ecológico.
Un pescador mostrando a la cámara un gran pez conseguido en la faena del día. Foto AunapSituación en Colombia y el Caribe
En el contexto colombiano, las autoridades ambientales y marítimas han reconocido que la pesca INDNR afecta tanto aguas oceánicas como zonas costeras. En el Caribe, donde convergen actividades artesanales, industriales y recreativas, el problema se agudiza por la limitada vigilancia, la presión turística y la degradación de ecosistemas claves como arrecifes, manglares y pastos marinos.
En departamentos como el Magdalena, la pesca incidental también está asociada a prácticas tradicionales que no siempre cuentan con mecanismos de reporte, así como a embarcaciones que operan sin permisos actualizados o fuera de zonas autorizadas.
Esta situación impacta directamente a especies de importancia ecológica y comercial.
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Santa Marta y el Magdalena: un foco de preocupación
En Santa Marta y el departamento del Magdalena, la pesca no declarada y no registrada se ha vuelto un fenómeno recurrente, especialmente en áreas donde confluyen actividades turísticas, recreativas y pesqueras.

Las autoridades han identificado capturas sin reporte oficial, uso de artes no permitidas y afectaciones a especies que deberían ser liberadas o protegidas.
La bahía de Santa Marta, Taganga, Pozos Colorados y algunos sectores de Ciénaga y Puebloviejo presentan casos reportados de pesca incidental de tortugas marinas, peces ornamentales y juveniles de especies comerciales. Esto no solo compromete la salud de los ecosistemas marinos, sino que debilita la pesca artesanal que depende directamente de la sostenibilidad del recurso.
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Asimismo, investigadores han señalado que la falta de datos claros sobre capturas reales dificulta la planificación y el control de las pesquerías, generando un vacío científico que complica la toma de decisiones por parte de las autoridades ambientales y marítimas.

Retos y acciones en marcha
Para enfrentar la pesca INDNR en la región, entidades ambientales, académicas y autoridades de control han planteado fortalecer la educación de los pescadores, mejorar los mecanismos de registro, aumentar la vigilancia en el mar y promover artes de pesca sostenibles.
Sin embargo, expertos coinciden en que la articulación institucional y la participación de las comunidades costeras son fundamentales para lograr resultados duraderos.
Aunap avanza en iniciativa regional para fortalecer pesca sostenible
Con el objetivo de optimizar las labores de pescadores y acuicultores a nivel nacional, y potenciar el desarrollo del sector, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca realizó el pasado mes de octubre el lanzamiento de los Encuentros Regionales “Agua y Territorio”.
Los cuales se celebraron en simultáneo, en las sedes de siete direcciones regionales: Barrancabermeja, Barranquilla, Bogotá, Buenaventura, Magangué, Medellín y Villavicencio.
Este primer encuentro nacional está alineado con las metas del Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2022-2026.
El propósito de este evento es acercar los servicios de la Aunap a los territorios, consolidando una colaboración más estrecha con pescadores, acuicultores, comercializadores, organizaciones comunitarias, autoridades locales y aliados estratégicos.
Se busca generar un espacio participativo que transforme la articulación del sector pesquero y acuícola en el país.
En el evento participaron de más de 2.500 personas, entre pescadores artesanales, acuicultores, líderes comunitarios, instituciones y aliados estratégicos.
Estos consolidan a la Aunap como un actor clave en la integración de las regiones en torno al uso responsable y sostenible de los recursos acuáticos.

Instituciones, academia y pescadores: trabajo conjunto contra la pesca Ilegal
Martha Lucía De la Pava, asesora de la Comisión Colombiana del Océano, en Charla con EL INFORMADOR expresó que durante un reciente encuentro sobre gestión pesquera en Santa Marta el trabajo articulado que se desarrolla en la ciudad para enfrentar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
“En Santa Marta, el alcance de las acciones contra la pesca ilegal no declarada y no reglamentada es prevenir, desalentar y eliminar. El país ha adelantado muchas acciones institucionales: leyes, estrategias y simulacros”, afirmó.
La asesora resaltó que lo más importante ha sido incluir a todos los actores del territorio:
“Estamos trabajando no solo con las entidades, sino con la academia y los pescadores para definir estrategias participativas que permitan prevenir esta pesca ilegal, con base en el diálogo y los saberes ancestrales”.
Según explicó, la primera mesa de trabajo contó con la participación de la Universidad del Magdalena, liderada por la profesora Lina Saavedra:
“Se empezó a hablar de derechos y deberes para acompañar a los pescadores que han incurrido en estas prácticas, buscando un acuerdo de pesca responsable y fortaleciendo herramientas para desincentivar la pesca ilegal y evitar que se acaben los recursos”.