Las lluvias que afectan al Caribe colombiano continuarán hasta el miércoles 4 de febrero, según el Ideam, y en La Guajira mantienen encendidas las alertas. En Riohacha y otros municipios, las precipitaciones no solo caen con fuerza, sino que exponen una vieja herida, un sistema de alcantarillado insuficiente que no soporta varias horas continuas de agua.
Desde la madrugada del lunes 2 de febrero, un aguacero persistente inundó amplios sectores de la capital guajira: Barrios como Arriba, Entre Ríos, 7 de Agosto, Cooperativo y la Calle Ancha registraron calles bajo el agua, alcantarillas colapsadas y viviendas afectadas, dejando pérdidas materiales y familias perjudicadas en plena noche. Cabe recalcar que las lluvias iniciaron el 31 de enero y, con el paso de los días, se han intensificado.
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Lluvias anunciadas y vulnerabilidad urbana
El Ideam explicó que este fenómeno climático responde a la interacción de sistemas de baja presión con frentes fríos, lo que genera inestabilidad, tormentas eléctricas y vientos fuertes en la región Caribe. Aunque para los próximos días se prevén lluvias de menor intensidad, se advierte que las precipitaciones aisladas podrían mantenerse durante la semana.
En La Guajira, este pronóstico preocupa porque cada episodio de lluvia evidencia la fragilidad de la infraestructura urbana. La falta de un alcantarillado eficiente convierte precipitaciones previsibles en emergencias recurrentes, afectando la movilidad, la salud y la tranquilidad de comunidades que sienten que el problema se repite sin soluciones de fondo.
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Las autoridades locales y departamentales se mantienen en seguimiento ante la continuidad de las lluvias, mientras se espera un balance oficial de daños y atención a los damnificados. A la par de las alertas marítimas por fuertes vientos y oleaje, crece el llamado ciudadano a invertir en un alcantarillado digno, que permita a La Guajira enfrentar aguaceros sin volver a inundarse.