La ampliación del horario del recargo nocturno en Colombia ha generado un impacto directo en la operación de bares y restaurantes de Santa Marta, un sector clave para la economía turística de la ciudad.
El pago del recargo nocturno se ha convertido en una de las principales preocupaciones para los empleadores del sector gastronómico y nocturno en Colombia, y Santa Marta no es la excepción. La ciudad, reconocida por su vocación turística y su vida nocturna activa, concentra una alta cantidad de establecimientos que operan hasta altas horas de la noche.
Con los recientes ajustes en la normativa laboral, un mayor número de horas de trabajo genera recargos salariales, lo que ha obligado a los empresarios locales a replantear sus esquemas de operación y contratación.
Un impacto directo en la economía local
En Santa Marta, bares y restaurantes ubicados en zonas como el Centro Histórico, El Rodadero y Taganga dependen en gran medida del trabajo nocturno, especialmente en temporadas altas como vacaciones y puentes festivos.
El aumento en los costos laborales representa un desafío para pequeños y medianos empresarios, quienes deben asumir una mayor carga en la nómina sin que necesariamente exista un incremento proporcional en los ingresos.
Algunos establecimientos han comenzado a ajustar horarios, redistribuir turnos o limitar la contratación temporal, buscando mantener el equilibrio financiero sin afectar la calidad del servicio.

Formalidad laboral y sostenibilidad del sector
Aunque el impacto económico es significativo, expertos en temas laborales señalan que el recargo nocturno también contribuye a mejorar las condiciones de los trabajadores, promoviendo la formalidad y el reconocimiento del esfuerzo que implica laborar en horarios extendidos.
En una ciudad turística como Santa Marta, donde el empleo nocturno es frecuente, el cumplimiento de la normativa fortalece la estabilidad laboral y reduce la informalidad, uno de los retos históricos del sector gastronómico.
No obstante, gremios y empresarios insisten en la necesidad de acompañamiento institucional para que los negocios puedan adaptarse a estos cambios sin poner en riesgo su sostenibilidad.
Le puede interesar: Desde el 25 de diciembre cambia el horario del recargo nocturno en Colombia
Planeación y ajustes operativos
Ante este escenario, especialistas recomiendan a los empleadores samarios fortalecer la planeación de turnos, actualizar sus sistemas de nómina y buscar asesoría contable y laboral para evitar errores en el pago de recargos.
El diálogo entre empleadores y trabajadores, así como la adopción de estrategias que optimicen los costos, se perfila como una de las claves para enfrentar el nuevo contexto laboral.
Un desafío para el sector turístico
El recargo nocturno se suma a otros factores que hoy inciden en la dinámica del sector turístico y gastronómico de Santa Marta, como los costos operativos, la estacionalidad y las regulaciones locales.
En este contexto, el reto para bares y restaurantes será encontrar un equilibrio entre el cumplimiento de la ley, la protección del empleo y la competitividad de una ciudad que depende, en gran parte, de su actividad nocturna para dinamizar la economía.


Acodrés alerta por impactos del recargo nocturno
La Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica, expresó su preocupación por el impacto que tendrá el aumento del salario mínimo que entrará en vigencia en 2026, señalando que su efecto real para los empleadores será considerablemente mayor al ajuste nominal anunciado. De acuerdo con el gremio, al sumar factores como el auxilio de transporte y las cargas laborales asociadas, el incremento en la práctica supera el 23 %, lo que elevaría el costo mensual total por trabajador a más de 2,9 millones de pesos para los empleadores del país.
Acodrés advirtió que esta situación afecta de manera directa a sectores intensivos en mano de obra, como el gastronómico, donde los márgenes operativos suelen ser ajustados.
Le puede interesar: Salario mínimo para 2026 divide a sindicatos, empresarios y sectores políticos
Presión creciente sobre bares y restaurantes
Según el gremio, el aumento en los costos laborales se suma a una serie de factores que ya vienen impactando la operación diaria de bares y restaurantes en distintas regiones del país.
Entre estos se encuentran el incremento sostenido en los precios de insumos y alimentos, los mayores costos de arriendo, servicios públicos y logística, así como la reducción de horas laborales y cambios en la jornada nocturna.
A ello se agregan problemáticas como la inseguridad en algunas ciudades y una elevada carga tributaria y regulatoria, que dificultan la sostenibilidad de los negocios gastronómicos.
Riesgos para el empleo formal
Acodrés advirtió que, sin medidas de acompañamiento por parte del Gobierno Nacional, el ajuste salarial podría derivar en consecuencias negativas para el empleo formal.
Entre los posibles efectos se encuentran la reducción de puestos de trabajo, una menor contratación de jóvenes y personas que buscan su primer empleo, el aumento de la informalidad laboral y el cierre de establecimientos, especialmente en municipios intermedios y regiones.
El gremio señaló que este escenario podría afectar la estabilidad de uno de los sectores que más empleo genera en el país.

Impacto en el costo de vida
Distintos análisis citados por Acodrés advierten que incrementos salariales que no están respaldados por mejoras en la productividad y políticas de alivio pueden trasladarse al costo de vida.
Esto, según el gremio, genera una percepción de mayor ingreso nominal, pero termina afectando el poder adquisitivo real de los hogares y la estabilidad del aparato productivo.
Le puede interesar: Acodres pide respeto por la Ley del Ruido durante las fiestas de fin de año
Llamado al diálogo y a medidas de apoyo
Si bien Acodrés reiteró su respaldo al objetivo de avanzar hacia un salario digno, insistió en que las decisiones salariales deben ir acompañadas de acciones concretas que protejan a las empresas que generan empleo.
Entre las propuestas del gremio se encuentran la reducción de costos no salariales, medidas diferenciales para las MIPYMES y sectores intensivos en empleo, incentivos reales a la formalización laboral, alivios tributarios y programas que fortalezcan la productividad y competitividad del sector.
Finalmente, Acodrés hizo un llamado al Gobierno Nacional para abrir espacios de diálogo técnico que permitan construir soluciones equilibradas y sostenibles tanto para los trabajadores como para los empresarios.