Las expectativas de los bachilleres sobre la educación superior

Aula Universitaria
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Más que elegir una carrera, los jóvenes del Liceo Celedón están eligiendo un destino, y lo hacen con la esperanza de dejar huella.


En la recta final de su formación escolar, los estudiantes de grado once del Colegio Liceo Celedón de la ciudad de Santa Marta comienzan a trazar los primeros planos de su futuro profesional. Las decisiones que hoy toman estarán marcadas por sus pasiones, talentos y también por las oportunidades que ofrecen las universidades del país.

En el Liceo Celedón, varios jóvenes compartieron con el periódico EL INFORMADOR sus expectativas frente a la educación superior, revelando la diversidad de intereses que caracteriza a las nuevas generaciones.

¿Qué quieren estudiar y dónde lo sueñan hacer?

“Me gustaría estudiar Medicina en la Universidad del Norte, en Barranquilla”, expresó con convicción Gustavo Molina, quien asegura que desde niño soñó con servir a los demás. 

Su elección refleja no solo vocación, sino también la disposición de dejar su ciudad para alcanzar su meta

Por su parte, Andrés Montero tiene claro que su camino está en las finanzas: “Quiero estudiar Contaduría Pública en la Universidad del Magdalena”.

En la misma línea, Jhonatan Ordaneta también de grado 11 comenta: “Mi sueño es estudiar Contaduría Pública en la Universidad del Magdalena, siento que allí tendré una formación sólida cerca de mi familia”. 

La psicología es otro campo que atrae a los futuros universitarios. Así lo expresó Jhoan Martínez, quien señaló: “Quiero formarme como psicólogo en la Universidad del Magdalena”. 

Pero no todas las metas giran en torno a carreras tradicionales. Samuel Buelvas sueña con destacarse en el área culinaria: “Quiero estudiar Gastronomía en la Universidad de La Sabana, la cocina es mi pasión”.

Mientras tanto, la música también ocupa un lugar protagónico en las aspiraciones de los bachilleres. Así lo dejó claro Juan Agamez, quien afirmó: “Me gustaría estudiar Música en la Universidad del Atlántico, porque el arte es la forma en la que quiero expresarme”.

Estas voces reflejan cómo las expectativas de los estudiantes de secundaria van más allá de elegir una carrera; representan la búsqueda de identidad, propósito y proyección en la sociedad.

La diversidad de intereses desde la medicina hasta la música, pasando por la psicología, la gastronomía y la contaduría revela el potencial de una generación que sueña con transformar su entorno desde distintas áreas del conocimiento.

Aunque también hubo quienes expresaron interés en universidades como la del Norte, la de la Sabana o la del Atlántico, lo cierto es que la Unimagdalena sigue posicionándose como la primera opción para muchos bachilleres samarios, gracias a su oferta académica diversa, la calidad de sus programas y el reconocimiento que ha alcanzado en la región Caribe.

Más allá de las instituciones y programas, lo que une a estos jóvenes es la certeza de que la educación superior es la puerta de entrada a un futuro lleno de posibilidades. Y aunque sus caminos serán distintos, todos coinciden en algo, el deseo de aportar a la sociedad desde aquello que les apasiona.