Más allá de Santa Marta, otros territorios del departamento fueron fundados durante los primeros años de la conquista española y hoy conservan huellas de su historia como asentamientos antiguos.
Por: Gustavo Ramírez Varela
Periodista EL INFORMADOR.
Mientras Santa Marta celebró cinco siglos de historia desde su fundación en 1525, otras poblaciones del departamento del Magdalena también comienzan a vislumbrar su propio hito: alcanzar los 500 años de existencia. Aunque muchos de estos municipios fueron reconocidos oficialmente como entidades territoriales en siglos posteriores, sus orígenes como asentamientos humanos se remontan a las primeras décadas de la colonización española, cuando la expansión hacia el interior del continente convirtió a la región en punto clave para la navegación, la evangelización y la explotación de recursos.
Una revisión de fuentes históricas como la Recopilación Historial del cronista fray Pedro de Aguado (siglo XVI), archivos del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), la Biblioteca Virtual del Banco de la República y crónicas regionales, permite identificar varios municipios del Magdalena cuyos orígenes superan los 400 años y se acercan al medio milenio. En este contexto, se destacan especialmente tres municipios: Puebloviejo, Ciénaga y Zona Bananera (como región, no como municipio legal), donde los primeros asentamientos documentados datan de las primeras décadas del siglo XVI.
Puebloviejo: fundado en 1526, un año después de Santa Marta

Lo que hoy se conoce como Puebloviejo, fue la segunda comunidad fundada
tras la llegada de los españoles a las cosas de Santa Marta.
Ubicado entre la Ciénaga Grande y el mar Caribe, Puebloviejo fue uno de los primeros asentamientos utilizados por los españoles como enclave para aprovisionamiento y contacto con comunidades indígenas. De acuerdo con crónicas coloniales, el sitio fue fundado en 1526, tan solo un año después de Santa Marta, y cumplirá 500 años en 2026. Aunque su constitución como municipio ocurrió en el siglo XIX, su origen como pueblo es innegablemente antiguo. Fue parte clave de las rutas comerciales entre Santa Marta y los pueblos del río Magdalena.
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Ciénaga: herencia indígena y presencia española desde 1529

fue un asentamiento indígena prehispánico.
Otra población con una profunda raíz histórica es Ciénaga, cuyo asentamiento indígena prehispánico fue reorganizado por los españoles en 1529 bajo el nombre de San Juan del Córdoba de Ciénaga. Aunque su reorganización definitiva como villa ocurrió en 1751, su papel como punto de contacto entre la Sierra Nevada y la costa la convierte en uno de los núcleos históricos más relevantes del Caribe colombiano. Investigaciones publicadas por la Biblioteca Luis Ángel Arango (Red cultural del Banco de la República) y el historiador Luis Racines dan cuenta de su importancia en la conformación del ‘hinterland’ de Santa Marta (territorio bajo la influencia de un asentamiento humano) durante la colonia.

recuerdos y emociones de su pueblo en la década de los 40.
Marina Fernández: “Ciénaga es cuna de historia, arte y resistencia. Es el alma del Caribe colombiano, donde cada calle cuenta una leyenda, cada tambor guarda un lamento, y cada cienaguero lleva el amor por su tierra en la sangre. Es un pueblo que no olvida, que canta, lucha y renace siempre con dignidad.”
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Zona Bananera: una historia antes del banano
Si bien el municipio de Zona Bananera fue creado oficialmente en 1999, varios de sus corregimientos —como Tucurinca, Guacamayal y Orihueca— fueron antiguos pueblos indígenas que datan del siglo XVI. Tucurinca, por ejemplo, aparece en mapas coloniales de 1530 y fue utilizado como paso de los misioneros hacia el río Magdalena. Esta zona, antes de convertirse en el corazón del enclave bananero en el siglo XX, ya tenía una historia profunda ligada a las rutas de exploración y evangelización españolas.

a su municipio en el Festival Nacional de la cumbia.
Un departamento con raíces coloniales profundas
Otros municipios como Salamina (fundado en 1751), El Banco (1749), Plato (1772), Pivijay (1774) y Guamal (1785) también tienen una rica historia, aunque sus fundaciones ocurrieron posteriormente. Sin embargo, su origen responde al mismo proceso de expansión territorial que convirtió al Magdalena en un espacio clave del proyecto colonial español en América.