Tras la tragedia ocurrida el 13 de noviembre de 1985 en la que una avalancha desapareció a la población, a través de la Ordenanza número 15 del 13 de noviembre de 1986, Guayabal fue erigida como cabecera municipal.
Hoy se cumplen 40 años del desastre natural que borró del mapa del departamento de Tolima al municipio de Armero, la que fuera para ese entonces la cabecera municipal; como consecuencia de la erupción del volcán Nevado del Ruiz en la noche del miércoles 13 de noviembre de 1985, el que por lo menos 25 mil personas.
Son cuatro décadas que miles de sobrevivientes de una de las tragedias de mayor importancia en el país, hoy recuerdan momento a momento ese episodio que marcó sus vidas para siempre.

La tragedia
Las informaciones oficiales señalan que, el 13 de noviembre de 1985, el volcán Nevado del Ruiz entró en erupción y en medio de la actividad el flujo del cráter del volcán fundió cerca del 10 % del glaciar de la montaña, provocando la avalancha de lodo, tierra y escombros que bajó con una velocidad de más de 60 kilómetros por horas llegando al cauce de los seis ríos.
Armero, ubicada a poco menos de 50 kilómetros de la falda del volcán sufriendo el embate de la naturaleza dejando el saldo trágico ya expuesto, mientas que otros deslizamientos cobraron la vida de 1800 personas en las cercanías de Chinchiná.
La pérdida de vidas se vio agravada por el fracaso de las autoridades en tomar medidas preventivas debido a la ausencia de señales claras de peligro inminente.
No se habían registrado erupciones sustanciales del volcán desde 1845, lo que contribuyó a la complacencia; los lugareños llamaban al volcán el ‘León dormido’.
Dos meses antes de la tragedia, debido a los terremotos y erupciones que sacudieron la zona alrededor del volcán, se comenzó a planificar la evacuación del área.
Se preparó un mapa de riesgos en octubre destacando el peligro de caída de ceniza y rocas cerca de Murillo, Santa Isabel y el Líbano, así como la amenaza de avalanchas en Mariquita, Guayabal, Chinchiná, y Armero.
La erupción
A las 9:09 p.m. del 13 de noviembre de 1985, el Nevado del Ruiz erupcionó, expulsando tefra dacítica a más de 30 kilómetros de altura en la atmósfera. La masa total de material expulsado fue de 35 millones de toneladas, solo un 3 % del total expulsado por el monte Santa Helena en 1980. La erupción alcanzó un 3 en el índice de explosividad volcánica. La masa de dióxido de azufre expulsada en la erupción fue de aproximadamente 700 000 toneladas, el 2 % del total de material sólido, haciendo de esta una erupción atípicamente rica en azufre.

Omaira: símbolo de la tragedia
Omayra Sánchez, de tan solo 13 años, llamada la ‘Niña de Armero’, se convirtió en el símbolo de esta misma tragedia. Ella quedó atrapada en medio de los escombros de su casa y pese a los esfuerzos de los organismos de socorro por 72 horas para rescatarla, esta falleció. La escena que fue trasmitida en vivo y a través de fotografías que visibilizó la tragedia natural, le dio la vuelta al mundo.
En el sitio donde padeció su agonía hay un cartel de la Fundación Armando Armero, que forma parte del Centro de Interpretación de la Memoria y la Tragedia de Armero.

Homenaje a los ausentes por Ministerio de las Culturas
La conmemoración del 13 de noviembre es impulsada por el Gobierno Nacional a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Servicio Geológico Colombiano (SGC). el Ministerio de las Culturas, la Gobernación del Tolima y la Alcaldía de Armero Guayabal.
La ministra Kadamani acompañará un recorrido en la antigua ciudad de Armero a través de diez estaciones de memoria. Se trata de una serie de puntos físicos ubicados en las ruinas que recuerdan la memoria de los lugares mediante fotografías y textos alusivos. Este camino contará con la participación de Vigías del Patrimonio Cultural, artistas de la región e integrantes de la comunidad, que realizan actividades participativas relativas a los contenidos de las estaciones.
Desde las seis de la mañana la comunidad realizará una peregrinación al antiguo Armero, liderada por la Parroquia Señor de la Salud con el acompañamiento de la Cofradía de los Caballeros de Puerto Rico. Asimismo, tendrá lugar la primera eucaristía en la Iglesia San Lorenzo, con la participación del Coro Musical del Conservatorio de Música del Tolima.

Reconocimiento del Senado a las víctimas
El Senado de la República conmemoró los 40 años de la tragedia de Armero, un episodio que estremeció al país y dejó más de 25 mil víctimas. Durante el acto, se hizo un llamado a preservar la memoria y cumplir los compromisos del Estado frente a la gestión del riesgo.
La madrugada del 13 de noviembre de 1985, la erupción del volcán Nevado del Ruiz sepultó al municipio de Armero, en el norte del Tolima. La avalancha provocada por el deshielo arrasó con una población que entonces tenía cerca de 35 mil habitantes y era considerada una de las despensas agrícolas más prósperas del país.
Cuarenta años después, el Senado de la República rindió homenaje a las víctimas y sobrevivientes de la tragedia, en un acto encabezado por el senador Guido Echeverry, quien recordó que la catástrofe “se pudo evitar” y exhortó al Gobierno Nacional a no olvidar las lecciones que dejó.
“Esta es una tragedia que se pudo evitar. Hubo llamados de atención, hubo previsiones, hubo funcionarios, el alcalde de armero de la época por ejemplo, quien clamó en muchas ocasiones y casi gritó el riesgo que se cernía sobre esta población, como consecuencia inicialmente de un represamiento del río lagunilla”, señaló el senador Echeverry.

Llegada del papa Juan Pablo II
Pasado un poco más de ocho meses de la tragedia, exactamente el 6 de julio de 1986, el papa Juan Pablo II llegó al municipio de Armero, sitio arrasado por la avalancha del Nevado del Ruiz, para orar por las víctimas y luego de bendecir una cruz erigida en el lugar y declaró la zona como Campo Santo.
La visita del pontífice hizo parte de la agenda del viaje apostólico a Colombia que buscaba llevar consuelo en medio del dolor a las familias afectadas.