En los barrios de Santa Marta sin Juntas de Acción Comunal, se observa una falta de representación y organización comunitaria que limita la participación ciudadana y el acceso a proyectos de desarrollo local.
La ausencia de estas organizaciones significa que no hay un órgano de dirección que pueda liderar la gestión de obras de infraestructura Escuelas - vías - casa comunal -Centros o puestos de salud -zonas de recreación -etc., programas sociales y la canalización de demandas ante el Gobierno Distrital.
La ausencia de Junta de Acción Comunal tiene sus consecuencias, ante la falta de representación, no hay un ente que represente los intereses de la comunidad ante las autoridades locales.
No hay una entidad que lidere proyectos comunitarios como lo pueden hacer las Juntas ya activas.
Las Juntas de Acción Comunal son un canal para la participación Democrática, sin ellas la comunidad tiene menos espacios para proponer y gestionar soluciones a sus problemas.
Además, se pierden oportunidades de obtener recursos económicos y apoyo del Estado y otras entidades para programas de capacitación, empleo y otros beneficios.
Es muy importante tener en cuenta, que las JAC fomentan el trabajo comunitario y la unidad entre vecinos, sin ellas, puede disminuir a cohesión social en el barrio.
En síntesis, la falta de una Junta de Acción Comunal en algunos barrios de Santa Marta se traduce en una privación de derechos y oportunidades que debería tener la comunidad para su progreso y desarrollo.
Son muchos los barrios de Santa Marta que adolecen de la conformación de una JAC y es quizás por eso que vemos sectores populares en situaciones caóticas en materia cívica, carentes de infraestructura de centros de atención para la comunidad, malos servicios públicos, precisamente porque se carece de organización y representación de esta especialidad ante el Estado.
Es muy importante para que una Junta de Acción funcione, debe dar cumplimiento a sus deberes y amparados por las normas que cristalicen en gestiones oportunas, provechosas y necesarias para la comunidad.
Hay que elegir personas con un alto sentido cívico, con ideas que representen liderazgo, sentido de pertenencia y visión hacia lo social sin ninguna contraprestación.
Cuando una Junta de Acción Comunal no funciona en su barrio, los moradores pueden designar una comisión visitadora para acudir a los organismos de control y vigilancia como la Administración Municipal o Distrital para presentar una queja de impugnación.
Las consecuencias de la inoperancia pueden incluir la pérdida de la Legitimidad, la posibilidad de anulación de sus elecciones y la necesidad de una nueva elección, además de la imposibilidad de solucionar problemas comunitarios ya que se pierde el canal principal de interlocución con el Gobierno local.
Columna: Vistazo
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