Corresponde por obligación, sí o sí, “impajaritablemente” como refiere la gente, a quienes decimos representantes del pueblo, acercarse y permanecer a su lado, una de las formas mejores de responder a la confianza que se les da en las urnas, lo que debe ser tenido en cuenta por la ciudadanía, hoy más que nunca, que están ya aquí como se dice, nuevas justas electivas para Cámara de Representantes, Senado y Presidencia de la República. Compromiso que deben encarar como un grande reto, con profesionalismo, entereza, entrega, vocación de servicio, con la esperanza en mente y en las acciones a desarrollar en dirección al logro de satisfacciones y alegrías en beneficio y aprovechamiento comunitario.
Tienen que ser nuestros representantes gestores directos de positivos cambios y transformaciones que alcanzarse deben en contexto de desarrollo, independientemente de las posturas partidistas, mismas que debe enriquecer pluralidad, reflexión y diálogo, lo que lleva a tomas de decisiones acertadas sobre la creación o reformas de los instrumentos legislativos.
Sabemos que legislar, si bien no es tarea fácil, tampoco empresa con marcos de dificultad insuperables. Cabe aquí en este derrotero, tener la más firme convicción que tiene que servirse por entero a la población; entender que el verdadero compromiso social está y significa escuchar directamente las demandas e inquietudes de los asociados, lo que es dable trasegando el territorio, visitando localidades, comunas, barrios, casa por casa; y lo que es mejor, llevando acciones sociales a todos y cada uno de los pobladores; labor esta que no debe limitarse a las campañas electorales, sino ir siempre más allá de lo cual, lo que implica un hacer y quehacer cotidiano, en dirección a corresponder a quienes creyeron en sus postulados.
Es sacar avante muchas actividades territoriales, gestionar a fondo las demandas comunitarias, hacer aprobar las iniciativas mejores en favor de la colectividad, reflexionar siempre sobre lo más conveniente asociativamente hablando, aportar elementos de convencimiento a las otras fuerzas políticas representadas en el Congreso, sacar adelante instrumentos normativos que contribuyan a mejorar la calidad de vida en los territorios, jugar un papel activo con los gobiernos central, departamental y local, para dar cauce así a las demandas y propuesta populares viables y factibles.
Ocuparse en resolver temas neurálgicos que, por su naturaleza, causan polémica entre la ciudadanía o son rechazados por ella y por otros segmentos con intereses particulares distintos. Enfocarse en temas de gran relevancia nacional como es la seguridad y el combate contra la corrupción. Es en definitiva dar siempre el mayor esfuerzo con los mayores entusiasmos, colaboración y trabajo conjunto en bien de nuestra sociedad toda, lo mismo que seguir escuchando y respetando la voz de todos en ruta a seguir consolidando positivamente país y democracia.