Y nos remontamos al 7 de agosto de 1958, cuando por $0,20 centavos, esa población de aproximadamente 75.000 habitantes que tenía Santa Marta, tuvo la oportunidad de adquirir un impreso samario que no solo informaba de las noticias nacionales sino las locales.
En un momento histórico, cuando la nación apenas superaba la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla, luego del golpe de Estado de 1953, e iniciaba el pacto político entre los partidos Liberal y Conservador de Colombia, que permitió volver al estado democrático al intercalar el ejercicio del poder vigente entre 1958 a 1974.
En una época explícitamente bipartidista, nació el diario EL INFORMADOR declarando claramente, su misión: “Serviremos a Colombia dentro del Frente Civil con ideas y programas del Partido Liberal”.
Pasado el frente, el periódico como su entorno evoluciona, y se convierte en un referente en la difusión objetiva de las noticias, con verdad y coherencia; con una visión clara de seguir trabajando para ser la voz de los Magdalenenses y que sus necesidades más sentidas sean escuchadas.
Y sería maravilloso que la IA nos pudiese recrear si José Benito Vives, como apareció en esa primera edición el nombre del director, Don Pepe, alguna vez pensó que al comprar esa primera imprenta, su diario trascendería las letras para ser el primer periódico del Magdalena en internet, tal como lo registro en primera página el 3 de noviembre de 1998, cuando el impreso ya costaba $500.00 pesos y Santa Marta tenía 347.000 habitantes; para evolucionar en lo que es hoy en un medio dinámico con transmisiones en vivo de todos los eventos locales, permitiendo además que todos esos samarios que se encuentran lejos, vivan su ciudad a plenitud y estén al día en los hechos que hacen noticia, en una ciudad de 566.650 habitantes, más una población flotante en el mundo y con un impreso que cuesta $ 1.000.00.
Son 67 años y “Vamos” van por más; no fuera de adversidades recordemos que, en 1966, las llamas consumieron la infraestructura, pero no las letras, que, impresas en la vecindad, siguieron informado.
Esa valentía de hacer frente al infortunio, tiene su origen en la estirpe de su fundador, sin quitarle ningún mérito a sus progenitores, José Benito Vives De Andréis, empresario, emprendedor y servidor público. Fue sobre todo un hombre que amó a Santa Marta y el Magdalena, y que más allá de las obras que llevan su nombre, continua presente en su descendencia, que hace Patria y demuestra su amor por la ciudad que está brillando: Santa Marta, la magia de tenerlo todo, 500 años más.
Gracias Ana Beatriz, por “Vamos por Santa Marta”, tu iniciativa, la que ha trascendido la recuperación de las paredes del centro histórico llegando a todos los rincones de la ciudad.
Gratitud total a Don Alfonso Vives Campo, a Rosa Paulina, a Cecilia y a todo ese equipo de colaboradores que siguen permitiendo disfrutar no solo de una tecnología de vanguardia sino a los lectores, del encanto del papel.