He pecado contra mis principios y la sana lógica, cuando sigo reaccionando contra el que me ataca, cuando sigo permitiendo que personas insensatas y narcisistas pongan en mis letras y en mis palabras reacciones y no acciones; cuando contribuyo a destruir y no a construir. Perdóname, Padre, por seguir el juego del opresor.
Me arrepiento y lo confieso, y aunque sé que con seguridad volveré a pecar, porque la carne es débil y a veces el espíritu también, hoy en paz con mi ser, no le seguiré el juego de escribir sobre la Asamblea Popular Constituyente, la cual no existe como institución en nuestro ordenamiento, existe algo que puede sonar igual, pero es diametralmente diferente: la Asamblea Nacional Constituyente. No caeré tampoco en la tentación de escribir sobre la abolición de los requisitos para ser embajador o cónsul; o de la denuncia a un medio de comunicación, por reproducir lo dicho por la fiscalía en el sentido de que el atentando contra el Senador tiene orígenes políticos. ¡¡Fuerza Miguel!!
Ajá, Leo, ¿y entonces? Hoy como acto de contrición, mis líneas serán para alguien, que muchas veces ha acompañado a Santa Marta, en sus intentos de construir tejido social y crear cultura ciudadana; nos visitó esta semana pasada, en su recorrido por Colombia, es la tercera vez que aspira a ser candidato a la presidencia, estando hoy a la cabeza en las encuestas de intención.
Lo percibo como un ser humano espontaneo, educado, cercano, de modos elegantes, de palabras pausadas y serena, con un tono de voz, que él mismo manifiesta dos decibeles más altos, gracias a Tik Tok, con unos 69 años muy bien administrado, posesionado en las redes, ya no tan profesor sino al contrario como alumno; y no nos prometió nada… de nada… solo trabajo honesto y equipo con las regiones; no habló mal del presidente, no entró en confrontación; eso sí esbozo una sonrisa cuando le preguntaron por la temperatura, manifestado, que lo que la iglesia católica pide de respeto y educación, ha sido su constante en su vida pública. Y cuando le preguntaron por las alianzas, muy serio dijo: “no es el momento de mirar a los lados, debemos estar enfocados en oír al país, a su gente, cuando sea el momento nos detendremos y habrá respuesta a esa pregunta”. Concluyó, contándonos que su unión política con el arquitecto Jorge Enrique Robledo, hoy dignidad y compromiso está fundada en los principios de ética, servicio y compromiso por el país y en el respeto en las diferencias. Buen viento.
¿Aja Leo, y hoy que hiciste por Santa Marta? Como solo se quiere lo que se conoce, recorrí mi centro histórico, con ojos de detective, maravillada por la labor del grupo cívico Vamos por Santa Marta, la recuperación de las paredes es maravillosa. Y ese caminar me di cuenta de que el agua que encontramos en las calles tiene su origen también en los desagües de los aires acondicionados hacia el Adén, y así se lo hice saber a los propietarios, y volver hasta que se corrija. ¿Y tú que hiciste por Santa Marta? Cuéntame en @leonorcgomez. Gratitud total a los que me han compartido, soy una convencida que una golondrina hace verano, pero más golondrinas nos harán una ciudad aún más mágica.