Como pueblo pensante hay que hacer el siguiente análisis:
-Cada vez que al presidente el legislativo no se le arrodilla o las altas cortes le recuerdan con un fallo que en este país hay una institucionalidad republicana no imperial romana, el señor Petro da un cañazo en la mesa con alguna manifestación típica de dictadorzuelo, y amenaza con sacar reformas por Decreto, los cuales, lo más probable es que el Consejo de Estado o la Corte Constitucional los arroje a la caneca de la nulidad o inexequibilidad, no obstante, aunque hasta ahora sus bravuconadas no han hecho efecto, nuestro mandatario no pierde tiempo en actuar como quien se cree dueño del balón y la cancha.
-Cada vez que al presidente se le destapa un nuevo escándalo de corrupción, no duda en pegar su cañazo como dice el exsenador Jorge Robledo, y alza la voz y grita que ese escándalo, y las platas que se robaron (presuntamente sus funcionarios), y a la gente que compraron o intentaron comprar, y los dineros que entraron ilegalmente a su campaña y todo lo demás que sale desde su gobierno, son estrategias para derrocarlo con el golpe blando, y le echa la culpa a los medios y a los que por algún a razón no pensamos como el, y se victimiza, pero ahora con un tono amenazante que incluso raya en instigar revueltas y guerra civil.
-Cada vez que al presidente no le sale cualquier cosa, saca de su sombrero mágico la palabra “constituyente” y la vende como la solución a los problemas del país.
-Desde hace unas semanas estamos frente al peor escándalo de corrupción del gobierno Petro, no solo por lo multimillonario del robo, sino por lo macabro, por lo desgraciado y desalmado que hay que ser, para que con el afán de quedarse con unas barbas, se engañe a un pueblo mil veces engañado, que se muere de hambre y sed, y se compren un montón de carrotanques sin seguros, inútiles para el terreno desértico y además a precios por encima del mercado, aquí queridos lectores, la careta de progresista y de estar siempre del lado de los débiles se cayó para siempre, ¿pero adivinen, una vez se destapó la olmedo política, con que nos salió el presidente y sus aplaudidores? ¡constituyente-reelección! Y la atención se fue para allá.
Conclusión, el cacareo de la constituyente y ahora la reelección puede ser una cortina de humo por lo absurdo e inviable de las iniciativas, con el único fin de que la opinión pública deje de ver lo podrido del actual gobierno, pero también hay que tomarlo en serio, pues el talante de las izquierdas latinoamericanas excluyendo a la izquierda chilena de la línea Bachelet o la uruguaya de Tabaré Vásquez y Pepe Mujica, es llegar al poder y no salir jamás, y si deben usar las balas y la sangre para atornillarse lo harán, con el apoyo de alguna parte de las fuerzas armadas regulares, o con los innumerables grupos terroristas que comparten las ideas del presidente, o, con la creación paulatina de colectivos al estilo venezolano que se conviertan en los nuevos paramilitares pero de la izquierda oficialista colombiana.
Lo anterior no es de juegos, de tal forma que hago un llamado a los partidos de derechas, de centro y de izquierdas democráticas, a que actúen con responsabilidad y separen de sus filas sin miramientos a aquellos que se venden por unas lentejas, (lentejas caras), pues esas son acciones que traicionan la confianza depositada, además de que encarnan un enorme egoísmo, porque el pueblo raso, no puede como esos ricos políticos, coger las maletas e irse para Europa o Estados Unidos con los enormes capitales con que ellos cuentan, sino que les toca sufrir la peor de las crisis en el país, o emigrar en condiciones indignas.
Les dejo esta perla, a nivel de los territorios, los áulicos del actual gobierno están ambientando un levantamiento popular, pues después del primero de mayo la directriz fue, convocar a asambleas populares permanentes pare vender la idea de la constituyente y la reelección, y ya saben lo que va a pasar si esas locuras no son aceptadas por el Congreso, veremos un estallido muy violento que la policía nacional ni el antiguo Esmad podrán sofocar y seguramente la orden será no actuar, que obligará a los demás poderes a arrodillarse con el fin de que el desastre inmediato no sea peor, pero sembrando la semilla para la hecatombe con carácter de permanencia que se nos viene.
Señores el golpe blando lo está dando el propio gobierno y las fuerzas democráticas del país dormida…