Personajes Siglo XIX
Mariano Montilla nació en Caracas, Venezuela el 8 de septiembre de 1872. Fue un político y general del Ejército en la Guerra de Independencia de su país. Hizo parte de las fuerzas del Libertador Simón Bolívar y participó en varios combates bajo su dirección. Fue protagonista en la Batalla de Ciénaga y ficha clave en la victoria de los patriotas sobre los realistas en Santa Marta, que dio pie a la independencia de la ciudad de la monarquía española.
Equipo de redacción EL INFORMADOR.
Ficha informativa:
Mariano Montilla.
Nacimiento: 1782, Venezuela.
Fallecimiento: 1851.
Ocupación: militar - político.
Montilla fue un cercano socio de Simón Bolívar y jugó un rol relevante en varias contiendas. Una de sus labores más destacadas fue su participación en la batalla de Santa Marta, que finalizó con la rendición de las fuerzas realistas y la consecuente independencia de la provincia. Su liderazgo y habilidades militares fueron fundamentales para el éxito de esta operación.
A sus 29 años, Montilla resultó herido en la Guerra de España contra Portugal. Volvió a Caracas, se recuperó y 7 años después se sumó a la revolución independentista que nació de un movimiento popular en esa ciudad el 19 de abril de 1810 con la renuncia de Vicente de Emparan, militar y político español, representante de la corona.
Montilla fue designado en 1810 como comandante del escuadrón de milicianos voluntarios de los valles de Aragua. Entre 1811 y 1812 sufrió quebrantos de salud y se fue a Estados Unidos. Al recuperarse regresó y se unió a las fuerzas de Simón Bolívar. Hizo parte de los combates de 1813 y 1814, pero fueron derrotados por los españoles, por los que tuvieron que refugiarse en Colombia.
El general Mariano Montilla se instaló en Cartagena de Indias, donde fue nombrado gobernador militar. Hizo frente al asedio de las tropas españolas lideradas por Pablo Morillo, pero no logró soportar más de 104 días y evacuó la ciudad tras burlar la superioridad de los realistas, quienes al final vencieron.
¿Cómo obraron en Santa Marta?
En 1820, más exactamente el 4 de marzo, Montilla se trasladó hacia Riohacha con 400 hombres. Con el grado de comandante general participó en enfrentamientos en Fonseca, Tablazo y el Molino. También libró la conducción de la retirada de Valledupar y estuvo en el triunfo de la batalla de Laguna Salada.
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Posteriormente, recibió instrucciones de Simón Bolívar, quien ya tenía todo planeado para obrar en Santa Marta, uno de sus objetivos más importantes y de gran valor. Según el plan de Bolívar, Mariano Montilla debía garantizar la seguridad del Magdalena, asegurar a Santa Marta, bloquear a Cartagena y enviar armas y municiones al coronel Jacinto Lara.
El Libertador se dirigió a Montilla a través de una carta el 21 de julio de 1820 con estas palabras: “La seguridad del Magdalena es el primer objeto de usted; el segundo, asegurar la ciudad de Santa Marta, y el tercero, bloquear a Cartagena. A estas tres miras debe usted subordinar sus operaciones y arreglarlas por el mismo orden, siempre en la misma proporción, y en la misma proporción de interés”, le dijo.
Bolívar estaba seguro de que para invadir a Santa Marta contaba con un mayor número de tropas y de mejor calidad que las que allí estaban. Consideraba que era una operación casi infalible. En su estrategia proyectó que todas sus fuerzas debían obrar juntas y en masa sobre el Magdalena para tener un puerto abierto y comunicaciones con Cundinamarca. Dio también indicaciones al coronel Lara -quien debía ocupar a Santa Marta-, al coronel José María Carreño y al almirante Brión -quien debía ocupar a Sabanilla-.
Cuenta el historiador José C. Alarcón en el libro “Compendio de Historia del Departamento del Magdalena” que: “El coronel José Padilla con las fuerzas sutiles ocupó a Ciénaga Grande, y el Almirante Brión con su escuadra bloqueaba a Santa Marta. Este hecho de armas del 10 de noviembre de 1820 (Batalla de Ciénaga) fue de los más reñidos y sangrientos de la independencia”.
Jacobo Henríquez Jr. narra en su obra “Centenario de la Batalla de Ciénaga 1820-1920” lo atroz que fue ese episodio: “Se ha señalado (…) que esta batalla fue la más sangrienta de la Independencia, como que quedaron en el campo un poco más de 800 muertos y algo menor número de prisioneros. Se recogieron unos mil fusiles, artillería, municiones y varios buques de guerra. Los vencedores tuvieron unos 140 muertos y casi que un número igual de heridos. Las pérdidas de los realistas en los tres encuentros de Codo, Riofrío y Ciénaga montaron a 1392 muertos, 253 heridos, 795 prisioneros, 290 oficiales muertos, 12 oficiales presos o heridos, y la toma de 182 piezas de artillería con calibres desde 2 hasta 24, 5 buques de guerra, 3 botes de cubierta, 86 bongos de comercio y una enorme cantidad de pólvora y municiones”, documentó.
Por su parte, Alarcón añade que, “Maza y Carmona sin reposar y sin tiempo que perder, siguieron vía a Santa Marta. Tomaron la batería de San Pedro (hoy trinchera), y de ahí siguieron sobre los realistas apostados en Durcino y en Gaira. Carreño siguió sobre Santa Marta con Maza a la vanguardia, y Padilla pasó la barra con su flotilla a unirse a la escuadra. El Gobernador Porras mandó emisarios cerca de Carreño, a dos miembros del Cabildo y al coronel patriota Juan Narváez, prisionero de los realistas. Pedía el gobernador y Carreño convino, suspensión de hostilidades para tratar sobre entrega de la plaza; por esa noche burlando Porras la vigilancia de la escuadra patriota huyó para Chagres. A la mañana siguiente 11 de noviembre, ocuparon las fuerzas independientes la ciudad de Santa Marta”.
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Joaquín Viloria De la Hoz dice en su obra “Santa Marta Real y Republicana: El accionar económico y político de la Provincia de Santa Marta en los albores de la independencia, 1810-1830”, que el 11 de noviembre de 1820 entraron victoriosas a Santa Marta las tropas libertadoras, encabezadas por los coroneles Carreño, Padilla, Maza y Córdova, así como por el almirante Brión. En esta ocasión, ni los catalanes de Santa Marta, ni los indígenas de Mamatoco opusieron resistencia. A los pocos días llegó el coronel Montilla con Pedro Gual, para reorganizar el nuevo gobierno republicano de la provincia. También vino con Montilla el coronel sueco Federico Tomás Adlercreutz, quien fue incorporado oficialmente en Santa Marta al ejército libertador como teniente coronel de caballería”.
Viloria adiciona que “A diferencia de la toma de Labatut, esta segunda liberación de Santa Marta fue adelantada por militares y políticos más experimentados, en su mayoría venezolanos, quienes habían aprendido de los errores del pasado. Una vez liberada la plaza de Santa Marta, el coronel José Padilla y otros militares recibieron la misión de trasladarse a Cartagena, plaza que seguía en poder de los españoles”.
Mariano Montilla cumplió a cabalidad el plan de Bolívar, los españoles se rindieron y los patriotas ocuparon Santa Marta. La plaza fue entregada a Montilla el 10 de octubre de 1821. Describen los cronistas que cuando la vida del Libertador estaba en su ocaso, Montilla lo consoló como amigo, lo apoyó y le ofreció muestras de respeto y admiración.
El arquitecto e historiador Álvaro Ospino Valiente expresa en su artículo “Santa Marta, plaza fiel”, publicado en la Academia de Historia del Magdalena que: “Vicent Pujals al mando de 350 indígenas de Mamatoco recuperó la plaza de Santa Marta para España en 1823, cuando tres años antes se había fraguado la independencia. Muchos descendientes de estos comerciantes catalanes echaron raíces al casarse con jóvenes criollas samarias”.
Mariano Montilla fue uno de los que firmó como testigo en la última proclama y el testamento de Simón Bolívar el 10 de diciembre: los dos últimos documentos que escribió el Libertador. Después en 1833 lo nombraron en Venezuela como diplomático ante Inglaterra, Francia y España.
Fallecimiento
El general Mariano Montilla murió a sus 69 años el 22 de septiembre de 1851 en Caracas. Desde el 3 de julio de 1896 hasta la actualidad, sus restos reposan en el Panteón Nacional. Recibió reconocimientos como la Cruz de los Libertadores y el título de Libertador de Magdalena por los servicios que prestó a la independencia.
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