Cuarenta años después de la tragedia de Armero: el desastre que estremeció a Colombia

Portada de EL INFORMADOR del 15 de noviembre de 1985: “¡Catástrofe!”, una de las ediciones más recordadas del periódico. Foto: Derechos reservados EL INFORMADOR

TBT EL INFORMADOR
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger
La erupción del Nevado del Ruiz en 1985 no solo borró del mapa a Armero, también generó alarma en el Magdalena por el desbordamiento del río y el temor de que la tragedia alcanzara la región. EL INFORMADOR registró esos días de angustia, solidaridad y emergencia en la Costa.


 Hace cuarenta años, Colombia amaneció enlutada por una de las tragedias más devastadoras de su historia: la erupción del volcán Nevado del Ruiz que sepultó a Armero, en el Tolima. Pero el impacto de aquel desastre no se limitó al centro del país. En el Magdalena, el temor y la solidaridad se apoderaron de la población ante las noticias que llegaban y los efectos colaterales del fenómeno natural.

De interes:La deuda pendiente de Colombia con la tragedia de Armero: cuantificar las víctimas


EL INFORMADOR informó sobre los efectos de la tragedia en el río Magdalena y la movilización de ayuda desde Santa Marta.

 
EL INFORMADOR, en sus ediciones del 15, 16 y 19 de noviembre de 1985, reflejó en sus portadas la magnitud de la catástrofe y las consecuencias que se sintieron en la región Caribe. Con titulares como “¡Catástrofe!”, “Miles de muertos, heridos, desaparecidos y damnificados” y “Emergencia en la Costa”, el periódico samario narró cómo las corrientes del río Magdalena comenzaron a arrastrar escombros y cuerpos, despertando la alarma entre los habitantes de municipios ribereños.


En la edición del 19 de noviembre, el diario destacó la “Emergencia en la Costa”, mientras los samarios se unían para ayudar a las víctimas de Armero.

 La tragedia también movilizó una ola de solidaridad desde Santa Marta y el Magdalena. Hospitales, organismos de socorro y ciudadanos se unieron en campañas de recolección de víveres, medicinas y ropa para los damnificados. EL INFORMADOR registró los esfuerzos humanitarios y la preocupación por las familias desplazadas que empezaban a llegar a la región en busca de refugio.

Lea además:Armero: 40 años como Campo Santo
 
El desastre del Ruiz dejó más de 23.000 muertos y un país marcado por la impotencia. En el Magdalena, el eco de aquel dolor aún se recuerda como una advertencia sobre la fragilidad humana frente a la naturaleza, pero también como un ejemplo de unión y esperanza ante la tragedia.

Más Noticias de esta sección