A 24 años del asesinato del juez samario Javier Alfredo Cotes Laurens

Foto: Derechos reservados/ELINFORMADOR

TBT EL INFORMADOR
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger
Este 3 de diciembre de 2025 se cumplirán 24 años del asesinato del juez Javier Alfredo Cotes Laurens, un hecho que marcó profundamente a Santa Marta y que, más de dos décadas después, sigue envuelto en la impunidad.


“Javier era una persona jocosa, inteligente, dedicada a su trabajo, un padre ejemplar, un esposo amoroso y un amigo consagrado”, recordó su esposa, Ana Beatriz Mozo, en diálogo con EL INFORMADOR años atrás, al evocar al hombre que dedicó su vida a la justicia y al servicio público.

Un crimen que estremeció a Santa Marta
La mañana del 3 de diciembre de 2001, Cotes Laurens fue asesinado en el garaje de su vivienda mientras hablaba con un mecánico. Tres motocicletas se detuvieron frente al lugar y sus parrilleros abrieron fuego con armas de largo alcance, acabando con su vida de manera inmediata.

De interes:Hace 15 años, un crimen estremeció a Santa Marta: estudiante de enfermería asesinó a una recién nacida

 A pesar de la magnitud del crimen y de las amenazas que ya había denunciado, el proceso judicial sigue sin resolverse. La investigación, abierta oficialmente en 2008 por la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía, no ha tenido avances significativos.

Un samario ejemplar
Nacido en el barrio Pescaíto, Cotes Laurens fue un hombre profundamente orgulloso de su tierra. Inició su carrera en la Rama Judicial como Juez Promiscuo Municipal en Tenerife, continuó como Juez de Instrucción Criminal, y más tarde fue Juez sin rostro en Bogotá, cargo de alto riesgo durante los años más duros del narcotráfico.

En 1996, recibió el Premio Nacional “José Ignacio de Márquez” al Mérito Judicial, reconocimiento a su rectitud, compromiso y valor frente a la criminalidad.


Javier Alfredo Cotes Laurens junto a sus seres queridos. Foto: archivo familiar / EL INFORMADOR

Lea además:#TBTELINFORMADOR: El terremoto de 1834 transformó la historia arquitectónica de Santa Marta

Su legado sigue vivo
Su esposa y sus hijos, Fabián y Ana María Laurens Mozo, también abogados, han mantenido viva su memoria y su ejemplo. “Mi padre fue un juez probo y el corazón más noble que he conocido. Lo asesinaron por hacer lo correcto, pero su legado de honestidad y servicio público sigue vivo en nosotros”, escribió su hijo Fabián Laurens Mozo en una carta publicada en EL INFORMADOR hace algunos años.

Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre alegre y solidario.  Treinta años no han pasado, pero 24 años después, Santa Marta aún recuerda con respeto y tristeza al juez Javier Alfredo Cotes Laurens, un símbolo de rectitud, servicio y amor por la justicia.

 

Más Noticias de esta sección