Peter Paul Rubens retrata: Masacre de los Inocentes, hacia el 1638. En la pintura, Rubens escenifica lo que debió ser el evento y el motivo por el que cada 28 de diciembre la Iglesia católica conmemora el Día de los Santos Inocentes.
El rey Herodes mandó a matar en Belén y sus alrededores a los niños menores de dos años, al verse burlado por los Reyes Magos, quienes regresaron a sus países por otra ruta para no revelarle dónde estaba el Mesías.