En nuestro especial ‘Personajes’, hoy nos centramos en la trayectoria del destacado entrenador. El reconocido estratega santandereano ha dejado una huella en el Unión Magdalena en el que ha impuesto su estilo de juego que le permitió llevar al equipo al doble campeonato y retornarlo a la primera división del fútbol profesional colombiano.
Jorge Luis Pinto Afanador, quién ayer cumplió 72 años de vida, con el que terminó de celebrar el tan anhelado ascenso, es un hombre que se caracteriza por su disciplina, entrega, carisma y sobre todo un profesionalismo que lo ha llevado a convertirse en uno de los entrenadores de mejor trayectoria en Colombia. Este llegó hace seis meses a Santa Marta con la misión de llevar al Unión Magdalena de vuelta a la primera categoría del fútbol colombiano demostrando su capacidad de liderazgo y pasión por el juego bonito y en conjunto.
En diálogo con EL INFORMADOR, este Licenciado en Educación Física de la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá nos abrió las puertas para conocer detalles que lo llevaron a ser el gran campeón del Torneo de Ascenso.
EL INFORMADOR
¿Cuáles eran las expectativas del cuerpo técnico, jugadores y directivos de cara a los 500 años de la fundación de Santa Marta?
Jorge Luis Pinto
“Nuestro deseo es darles a los samarios la felicidad de celebrar los 500 años de Santa Marta y también el regreso del Unión Magdalena a la A, estamos muy comprometidos con el club y con la ciudad, y el próximo año esperamos competir con los mejores rivales de Colombia.”

EI: Profesor Pinto, ¿cómo describiría su trabajo con el Unión Magdalena, especialmente al principio, cuando se encontró con una situación complicada?
JLP: “Fue un reto que al principio me dio hasta miedo, pero con trabajo y esfuerzo lo logramos. La clave fue la exigencia táctica y el compromiso colectivo. Para nosotros, el equipo fue más importante que cualquier jugador individual. Gracias al esfuerzo y al apoyo de la afición, pudimos superar las dificultades y conseguir buenos resultados”.
EI ¿Qué lo motivó a dirigir nuevamente al Unión Magdalena, sobre todo en un contexto tan complicado, con escándalos y problemas con los jugadores?
JLP: “Los ganadores tienen que ganar en cualquier circunstancia. Cambiamos muchas cosas, reestructuramos el equipo y creamos una exigencia colectiva. A través de esos cambios, mejoramos tácticamente y, lo más importante, logramos que el equipo tuviera una mayor personalidad en el campo. Gracias a eso, encontramos el éxito”.
EI: En su carrera, ha sido reconocido por su disciplina. Sin embargo, también ha resaltado la importancia de dar valores a los jugadores. ¿Por qué es tan relevante para usted enseñar estos valores?
JLP: Porque un ser humano debe evolucionar en todos los aspectos, no solo en lo futbolístico. La personalidad, el respeto y la capacidad de exigencia son claves. Mi disciplina no solo está en el horario, sino en exigir lo mejor en cada trabajo. Mi propuesta a los jugadores fue clara: aquí no podemos conformarnos con ser segundos, y eso se entrenó en el equipo.

EL INFORMADOR: De cara al futuro, ¿qué se puede esperar del Unión Magdalena para el próximo año?
JLP: Estamos trabajando en el diseño del equipo. Sabemos que la base es muy buena, pero necesitamos perfeccionar algunas posiciones y fortalecer el equipo con refuerzos. Estamos enfocados en crear un equipo competitivo para el futuro.
EL: Recientemente, la Unión Magdalena Sub-20 fue campeón nacional ¿Cree que la base juvenil del club puede ser integrada en el primer equipo?
JLP: Sin duda. Siempre hemos tenido presente el talento juvenil. Vamos a seguir promoviendo jugadores de la cantera, y no tengo duda de que algunos de ellos formarán parte del primer equipo.
EL: ¿Qué jugador le hizo recordar más a su juventud y con quién tuvo mayor cercanía en el club?
JLP: Con todos los jugadores. No hubo uno en particular, porque trabajé con el equipo en su conjunto.
EL: Usted ha sido criticado por su esquema táctico en varias ruedas de prensa. ¿Cómo hace para mantenerse actualizado con el fútbol moderno y seguir siendo competitivo?
JLP: A mí me encanta actualizarme porque el fútbol está en constante evolución, y para competir con los mejores rivales, un entrenador debe mantenerse informado y adaptarse. Eso es lo que más buscamos: estar al día y ser competitivos.

Pinto el técnico ‘doblemente glorioso’
Desde su llegada al ‘Ciclón’ Pinto impuso su estilo característico de juego trabajo incansable, orden táctico y motivación constante. En la fase del todos contra todos del Torneo de Ascenso, el ‘Ciclón’ terminó en la primera posición, con la ventaja del punto invisible. Pinto logró que el equipo ganara siete de los ocho partidos como local, manteniendo un invicto en Santa Marta, lo que destacó su capacidad para hacer del estadio un fortín.
Sin embargo, el camino hacia el ascenso no fue fácil. A pesar de liderar la tabla, el equipo tuvo que enfrentarse a los cuadrangulares, donde logró clasificar a la final del torneo tras una victoria en la última fecha ante Real Cundinamarca.
En la final del torneo de ascenso del segundo semestre, el Unión Magdalena se enfrentó a Llaneros. Con un global de 5-1, el equipo de Pinto demostró su poderío, aunque el ascenso aún parecía esquivo. La verdadera prueba llegó en la Gran Final del Torneo de Ascenso, donde el equipo samario igualó 1-1 en el global contra Llaneros, pero la suerte de los penales les fue favorable. Tras una victoria por 4-2 en los lanzamientos desde los 11 metros, el Unión Magdalena se consagró campeón de la Gran Final, asegurando finalmente su regreso a la Primera División.
Aunque las disputas y las esperas en torno al posible repechaje con Real Cartagena fueron un obstáculo adicional, Pinto y su equipo nunca perdieron la calma. ya que Unión Magdalena logró lo que parecía impensable meses atrás el regreso a la Primera Categoría para la temporada 2025 de cara a los 500 años de la ‘ciudad dos veces santa’.
Sus inicios y experiencia
Licenciado en Educación Física por la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá (1972), inició su carrera profesional como preparador físico bajo la tutela del reconocido entrenador Gabriel Ochoa Uribe en Millonarios. Desde sus primeros pasos en el fútbol, Pinto se destacó por su enfoque exigente, buscando siempre preparar a sus jugadores de la mejor manera posible y formando equipos cohesionados, con un claro énfasis en el trabajo colectivo.
En 1973, Pinto viajó a Brasil para especializarse en la Universidad de São Paulo, una experiencia que le permitió enriquecer su visión del deporte. No conforme con eso, entre 1981 y 1983, continuó su formación en Alemania, en la Escuela Superior del Deporte, donde profundizó sus conocimientos sobre fútbol.
Con solo 31 años, Pinto dio el salto al banquillo y asumió su primer desafío como entrenador en propiedad, dirigiendo a Millonarios en el Campeonato Colombiano de 1984. En esa temporada, su equipo mostró un gran nivel, pero perdió el título frente al América de Cali, en una disputa que se definió por el ítem de desempate la bonificación. Con una nómina que contaba con jugadores de gran renombre como Alberto Vivalda, Juan Gilberto Funes, José Van Tuyne y Arnoldo Iguarán, Pinto dejó claro que su estilo de trabajo comenzaba a dar frutos.
En 1985, el estratega continuó su trabajo con Millonarios, reforzando el equipo con la incorporación de Marcelo Trobbiani. Sin embargo, su gestión solo incluyó la primera parte del torneo y la Copa Libertadores, pero su carrera estaba destinada a seguir creciendo y dejando huella en el fútbol colombiano e internacional. Tiempo después dirigió a Santa Fe siendo candidato al título los años de 1986 y 1987 hasta dos fechas antes de su culminación.
En el año 1989 marcó su primer paso en el Unión Magdalena escuadra con la que logró llegar a hacer subcampeón de la Copa Colombia y en la Liga logró clasificar al cuadrangular final, siendo el más firme rival de Millonarios que quería conseguir un ‘tricampeonato’ por cuestiones de la vida ese torneo fue cancelado debido al asesinato de un árbitro.
En el año 1997 asume la dirección técnica de Alianza Lima de la Primera División del Perú, club con el cual logra ser campeón en el Campeonato Descentralizado 1997 después de 18 años. Un año más tarde, Millonarios se vuelve a hacer de sus servicios. Sin embargo, solamente dirigió un año, para luego volver a tomar las riendas de Alianza Lima donde obtiene el vicecampeonato en el Campeonato Descentralizado 1999. En 2001 se convierte en director técnico del Atlético Bucaramanga pero sin conseguir mayor éxito.
En 2002 llega a Costa Rica para dirigir a la Liga Deportiva Alajuelense y dirigiendo al 'cuadro manudo' logró adjudicarse el título de campeón en dos ocasiones (2002 y 2003). Luego en 2003 fue contratado para dirigir al Junior de Barranquilla, donde dirigió hasta 2004. Desde 2006 hasta 2011 dirigió clubes como el Cúcuta Deportivo con mucho éxito también,5 El Nacional de Ecuador, Deportivo Táchira de Venezuela, y nuevamente Junior de Barranquilla.6

Su mayor victoria profesional como entrenador
En septiembre de 2011, un hombre de experiencia y carácter asumió la responsabilidad de transformar la selección costarricense: Jorge Luis Pinto. El colombiano tomaba las riendas de una "Sele" que venía de una etapa convulsa y bajo su liderazgo, Costa Rica comenzaba a resurgir. Bajo su batuta, la selección alcanzó destacadas victorias en amistosos internacionales, como el empate 2-2 contra España, el campeón mundial, y las victorias de visitante ante Venezuela y Gales. La Costa Rica de Pinto empezaba a mostrar sus credenciales.
El 2013 arrancó con optimismo, cuando Costa Rica ganó la Copa Centroamericana al derrotar a Honduras en la final, cobrando revancha de lo sucedido en 2011. Sin embargo, la Copa de Oro ese mismo año fue más difícil, con la eliminación en cuartos de final ante los mismos hondureños. Pero el golpe no fue fatal. Con Pinto al mando, Costa Rica llegó al hexagonal final de las eliminatorias para el Mundial de Brasil 2014, avanzando con 10 puntos y una destacada campaña.
Lo más impactante de la era de Pinto fue la clasificación al Mundial de Brasil 2014, obtenida con dos fechas de anticipación. En septiembre de 2013, un empate ante Jamaica selló el boleto tico, y Costa Rica regresaba al máximo torneo futbolístico tras ocho años de ausencia, con Pinto marcando la diferencia.
Cuando el sorteo del Mundial puso a Costa Rica en el "grupo de la muerte", junto a Uruguay, Italia e Inglaterra, la tarea parecía casi imposible. Pero bajo la dirección de Pinto, Costa Rica no solo sobrevivió, sino que logró lo impensable. En el debut contra Uruguay, los ticos dieron una muestra de carácter, remontando un 0-1 para ganar 3-1 en un partido para la historia. Luego, con una impecable estrategia defensiva y ofensiva, derrotaron a Italia 1-0, lo que les permitió avanzar a los octavos de final y eliminar a Inglaterra del torneo.
El momento cumbre llegó cuando, el 29 de junio de 2014, Costa Rica alcanzó los cuartos de final por primera vez en su historia, derrotando a Grecia en una tanda de penales tras empatar 1-1 en tiempo regular y extra. Pinto, con su capacidad táctica y liderazgo, guiaba a un equipo que crecía con cada partido.
El 5 de julio, en el duelo más dramático de todos, Costa Rica perdió ante Holanda en una tanda de penales que dejó a toda una nación con el corazón en la garganta. A pesar de la derrota, la hazaña de llegar hasta allí fue histórica. Costa Rica terminó el torneo invicta, con 5 goles a favor y solo 2 en contra, ocupando el octavo puesto en el Mundial y demostrando que, bajo la dirección de Jorge Luis Pinto, la "Sele" era capaz de grandes proezas.
Gracias a su visión táctica, su serenidad bajo presión y su habilidad para motivar a sus jugadores, Pinto dejó una huella imborrable en la historia del fútbol costarricense. La Copa del Mundo de 2014 no solo fue el logro de un grupo de futbolistas talentosos, sino la culminación del trabajo incansable de un entrenador que transformó a Costa Rica en una potencia mundial.