La jerarquía católica colombiana responde a las declaraciones del mandatario sobre la vida privada de Jesús, recordando que el Estado tiene prohibido interferir en temas doctrinales y teológicos.
La Conferencia Episcopal de Colombia en un pronunciamiento oficial, reafirmó la identidad doctrinal de Jesucristo y exigió respeto por las creencias religiosas de millones de colombianos. Esto surge como respuesta a las recientes afirmaciones del presidente Gustavo Petro, quien durante un evento público sugirió una relación de carácter íntimo entre Jesús y María Magdalena.
La polémica se desató tras un discurso del mandatario el pasado 27 de enero en Bogotá, donde afirmó: "Yo creo que Jesús hizo el amor, sí, a lo mejor con María Magdalena, porque un hombre así sin amor no podía existir". Estas palabras, calificadas por sectores católicos como una "ligereza" teológica, motivaron la reacción inmediata de la autoridad eclesiástica.

Los obispos de Colombia, encabezados por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal, subrayaron que para la Iglesia, Jesús no es simplemente un referente histórico o revolucionario, sino el "Dios Verdadero" que reclama adoración.
En el documento, la Iglesia recordó al Gobierno Nacional los límites constitucionales de sus funcionarios como el Deber de no interferencia, citando la Constitución de 1991 y la Ley 133 de 1994, señalando que ningún funcionario público está facultado para emitir conceptos teológicos sobre las convicciones de los ciudadanos.
Resaltan también que el Poder Público tiene la obligación legal de proteger el sentimiento religioso y mantener relaciones armónicas con las confesiones. Por ello, los prelados invitaron a quienes tengan dudas sobre la vida de Cristo a remitirse a los Evangelios, para evitar interpretaciones personales carentes de fundamento bíblico.
La Conferencia Episcopal reiteró su respeto por las instituciones legítimamente constituidas y su compromiso con la paz. No obstante, dejaron claro que la laicidad del Estado no es una carta blanca para deslegitimar las raíces doctrinales de la fe cristiana en el país.
"Pedimos que se respete nuestra fe, nuestro derecho a profesarla y a difundirla por el testimonio y por la enseñanza", dicta el comunicado en su cierre.
Reacciones críticas a palabras de Petro
Wilson Ruíz, exministro de Justicia y actual candidato al Senado de la República, tildó las declaraciones de Petro de "irresponsables y falsas”, acotando que “presentar como hechos históricos especulaciones sin sustento sobre Jesús y María Magdalena no es libertad de opinión, es desinformación que ofende las creencias de millones de colombianos”. Así mismo, pidió respeto por la fe, la historia y la verdad.
La voz de instituciones religiosas como la Confederación Evangélica de Colombia (Cedecol), manifestó su profundo rechazo a las recientes afirmaciones del presidente de la República, calificando estas declaraciones como una tergiversación de la verdad histórica, bíblica y teológica, advirtiendo que tales especulaciones ofenden las convicciones espirituales de millones de colombianos.

En su llamado, la Confederación instó al Gobierno a honrar la libertad religiosa consagrada en la Constitución y a evitar el uso de figuras sagradas para promover narrativas que desfiguren la identidad espiritual del país, reafirmando que la pluralidad democrática exige un respeto mutuo que no debe ser vulnerado por la libertad de expresión.