El expresidente confirmó nuevamente su respaldo a la senadora Paloma Valencia como candidata presidencial para 2026, consolidando el pulso interno del Centro Democrático y marcando distancia frente al actual Gobierno.
El panorama político de cara a las elecciones presidenciales de 2026 comenzó a definirse con mayor claridad tras el pronunciamiento del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien ratificó públicamente su apoyo a Paloma Valencia como aspirante a la Casa de Nariño.
El anuncio no solo despeja dudas sobre el respaldo del liderazgo histórico del Centro Democrático, sino que también posiciona a Valencia como la principal carta del partido para enfrentar al oficialismo en la próxima contienda electoral.
Uribe aprovechó el escenario para fijar el tono de la campaña, planteando una disputa ideológica directa contra el gobierno del presidente Gustavo Petro y sectores afines, a los que calificó como su principal adversario político.
El Centro Democrático empieza a cerrar filas
Con esta declaración, el expresidente busca acelerar la cohesión interna del Centro Democrático, partido que en los últimos meses ha vivido debates sobre su rumbo político y la necesidad de una candidatura sólida y unificada.
Paloma Valencia, actual senadora, ha venido ganando protagonismo dentro de la colectividad gracias a su postura crítica frente a las reformas impulsadas por el Gobierno y su discurso enfocado en seguridad, economía y fortalecimiento institucional. El respaldo explícito de Uribe se interpreta como una señal de arranque anticipado de la campaña, con miras a consolidar apoyos regionales y articular alianzas con otros sectores de oposición.
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Un discurso de confrontación política
Durante su intervención, Uribe fue enfático en señalar que la candidatura de Valencia busca convertirse en una alternativa frente al proyecto político que hoy gobierna el país, al que responsabiliza de la polarización y de la incertidumbre económica.
El mensaje estuvo acompañado de un llamado a conformar un bloque opositor amplio, que agrupe a ciudadanos inconformes con la actual administración y a sectores políticos que no se sienten representados por el oficialismo.
Esta narrativa anticipa una campaña marcada por la confrontación ideológica, en la que temas como el modelo económico, la seguridad y el rumbo institucional del país ocuparán un lugar central.
El camino hacia 2026 ya está en marcha
Aunque aún faltan varios meses para el inicio formal del calendario electoral, el respaldo de Uribe marca un punto de inflexión en la carrera presidencial y acelera los movimientos estratégicos dentro y fuera del Centro Democrático.
Valencia, por su parte, ha reiterado que su aspiración busca representar no solo a su partido, sino a distintos sectores ciudadanos que demandan un cambio en el rumbo del país.
Con este anuncio, la contienda por la Presidencia de la República comienza a tomar forma, anticipando un escenario político altamente competitivo y polarizado de cara a 2026.