¿De dónde vendrán los recursos para la recuperación de la edificación? ¿De los ministerios de Cultura y Educación; la Gobernación del Magdalena como dueña del espacio, o la Alcaldía por ser la responsable de la población estudiantil? PRIMERA ENTREGA
Por Mauris González Fajardo
Jefe de Redacción
La sede de la Institución Educativa Distrital Industrial, en otrora Instituto Técnico Industrial, que fue declarada Bien de Interés Cultural de la Nación mediante el Decreto 1929 del 24 de septiembre de 1993, firmado por Maruja Pachón de Villamizar, como ministra de Educación, y bajo el gobierno del presidente César Gaviria Trujillo, hoy es un monumento, pero a la desidia.
Esta edificación, sede por muchos años de uno de los colegios de mayor renombre y reconocimiento en Santa Marta, por su condición de Técnico, en el que centenares de egresados quienes por circunstancias de la vida no tuvieron acceso a la educación superior, hoy por hoy derivan el sustento de sus familias gracias a los conocimientos adquiridos en los denominados talleres de motores, electricidad, ebanistería y metalistería, entre otros, está prácticamente en ruinas, sumida en el abandono por parte del gobierno distrital, y sus alrededores convertidos en letrina pública, dormitorio de personas en condición de calle, taller de arreglo de motocicletas, y sitio para juegos de mesa, lo que le suma a la mala imagen con la que ya cuenta.

Todo esto bajo la mirada indolente y la incompetencia de las secretarías de Educación, Promoción Social, los Vigías del Espacio Público y Control Urbano; de la Policía Metropolitana de Santa Marta y la Gobernación del Magdalena, que han dejado crecer el problema social que se presenta en ese entorno que con mucha rapidez se ha venido degradando.
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Esta situación viola el artículo 2 del resuelve del Decreto 1929 de 1993, que exige “delimitar como área de influencia del edificio sede del Instituto Técnico Industrial, la manzana catastral número 251 en la cual se encuentra ubicado el inmueble, comprendida entre las calles 14 (avenida El Libertador) y 17 y las carreras 11 y 12 de Santa Marta (avenida de los Estudiantes”, y lo lamentable es que no hay quien se inmuta para buscarle una pronta solución.

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Desalojo de alumnos
El 26 de mayo de 2014, un día después que el entonces Alcalde, Carlos Caicedo, se percatara (del delicado estado de deterioro de la edificación, optó por determinar la evacuación de los más de 2 mil estudiantes de las dos jornadas, ante el riesgo de una tragedia.
El problema empezó para los educando y la directiva, puesto que, no había lugar para donde llevar el colegio, por lo que se decidió como plazo un mes para lograr la reubicación; pero como no se pudo, fueron adelantadas la vacaciones para ganar tiempo y lograr una solución que nunca se concretó, haciendo que los estudiantes de la primaria terminaron en el Instituto Astrial, mientas que los de bachillerato fueron trasladados a una sede improvisada en la calle Grande (calle 17) con carrera segunda una parte, y la otra en la sede Cundí en donde actualmente funciona, pero sin los talleres que dejaron de funcionar en la edificación o sede principal a comienzos del presente año.
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Se tiraron la pelotica
Como para su recuperación se hace necesario aplicar lo que establece la Ley 163 de 1959 y su decreto reglamentario, “todas las restauraciones, refacciones, remodelaciones y las obras de protección, defensa y conservación que se deban efectuar tanto en el edificio sede del Instituto Técnico Industrial de Santa Marta, Magdalena, como en su área de influencia, deberán contar con el permiso de previo del Consejo de Monumentos Nacionales”, hizo que varias entes se “tiraran la pelotica” como se dice popularmente.
Según dicho decreto, la restauración está a cargo del Ministerio de Cultura, pero con incidencia del Ministerio de Educación; adicional a esta circunstancia el “tira y jala” se centró entre la Alcaldía Distrital y la Gobernación. La primera propietaria del espacio, y la segunda responsable de las políticas estudiantiles. Al parecer no se pusieron de acuerdo, lo que ha venido agravando el problema.

Cuatro años la pared lateral en el piso
El pasado 21 de julio se cumplieron cuatro años de la caída de la pared lateral de la edificación detrás de la zona de talleres, que da a la avenida de los Estudiantes, por cuenta de las fuertes brisas que azotaron a la capital del departamento de Magdalena para ese entonces.
Esto hizo que el lugar fuera tomado por los de habitantes en condición de calle y drogadictos, para pernoctar durante el día y la noche, quienes ‘ayudaron’ a la destrucción hurtándose los elementos que allí aún permanecían.
Una fuente informativa consultada por EL INFORMADOR, que pidió reserva de su identidad, señaló que ante lo ocurrido la alcaldesa de ese tiempo, Virna Jhonson, habría convocado reuniones, visita al deteriorado plantel, presentado posibles alternativas, pero pasaron los días, meses, hasta su salida de la administración y no se hizo nada.