Con acción popular buscan frenar el colapso sanitario en Bastidas

Según estimaciones comunitarias, unas 15 mil personas del nororiente de la ciudad se verían beneficiadas con una eventual solución.

Distrito
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger
Durante años, los habitantes de Bastidas han convivido con constantes rebosamientos de aguas residuales que afectan la calidad de vida representando un riesgo sanitario.

Una acción popular interpuesta ante los juzgados de Santa Marta representa hoy la principal esperanza para resolver el problema de aguas residuales que afecta al barrio Bastidas y sectores vecinos.

La medida legal, liderada por el accionante Elder Castañeda y apoyada por el líder comunitario Juan Vargas, fue admitida y está dirigida contra la Essmar, la Alcaldía de Santa Marta, la Superintendencia de Servicios Públicos, y los Ministerios de Vivienda y de Minas y Energía.


Le puede interesar:  Unimagdalena lideró reflexión sobre el legado afrodescendiente en Santa Marta

Durante años, los habitantes de Bastidas han convivido con constantes rebosamientos de aguas residuales que no solo afectan la calidad de vida, sino que representan un riesgo sanitario por los residuos que, al secarse, generan polvo contaminante. Según Juan Vargas, líder del sector, “la red de alcantarillado de Bastidas ya no resiste más. El crecimiento urbano aguas arriba colapsa el sistema y ninguna administración ha concretado una solución definitiva”.

Aunque se han realizado estudios y obras parciales, como la construcción de una estación de bombeo durante la intervención de la Essmar por parte de la Superintendencia, la comunidad asegura que el impacto solo se redujo en un 45%. “La solución real es una inversión estructural que reemplace totalmente las redes y adapte la capacidad del sistema al crecimiento poblacional”, explicó Vargas.

El barrio Bastidas cuenta actualmente con 783 viviendas construidas, incluyendo apartamentos, pero el impacto de la problemática abarca también a sectores como Alto Delicias, Luis R Calvo y Chimila. Según estimaciones comunitarias, unas 15 mil personas del nororiente de la ciudad se verían beneficiadas con una eventual solución.


Más Noticias de esta sección