A toda máquina le jugó el Llanero al Unión Magdalena, en el estadio “La independencia”, de Tunja, el pasado viernes, en el inicio del torneo de la “B”, al poner el acelerador a fondo que lo puso a correr a una alta velocidad que fue determinante para la contundente victoria de este juvenil equipo.
En la segunda parte, se hace más notoria la velocidad de Llaneros al atacar y en una de esas acciones ingresa por el costado izquierdo Arley Bonilla, dejando atrás a James Castro y le coloca el pase a Ezequiel Gelvez, quien le pega de primera intención al ser marcado de vista por el central Oidiel Pérez y el balón va a la red para el segundo al minuto 61, ante la pasividad del portero Sánchez. Unión, sin poder meter el cambio de alta velocidad, no encontró a los ágiles llaneros, y en un ataque por dentro al minuto 80, Gelvez, asistió a Mateo García quien remata para concretar el tercero y como si fuera poco, Arley Bonilla, en una veloz aparición por la banda derecha le coloca un pase a Gilber Lucumí, quien, sin ninguna presión en marca, por parte de Stiwar Mena, convierte el cuarto en esa terrible noche Boyacense.
Unión contra todo pronóstico,- quizá nadie acertó en las apuestas-, no tuvo potencia en la máquina para contrarrestar la velocidad de Llaneros, a pesar de tener un motor con mejores pistones, bielas, bujías, carburador y árbol de leva, de mayores valores indudablemente que el adversario, pero, aunque parezca una perogrullada los partidos hay que jugarlos y allí unos jóvenes que no pasan de 21 años a excepción de Bonilla que tiene 26, dejaron tirado al lado de la vía el carro del onceno “Bananero”. El conductor del vehículo de Llaneros, David Suárez Muñoz, hijo del entrenador Alberto Suárez, sacó el máximo provecho de la juventud, la velocidad y la eficacia, de un puñado de muchachos que dejaron mal parqueado al vehículo del equipo Samario en la “B”.
Luego de esta vergonzosa presentación, el entrenador Carlos Silva Socarras, deberá aceitar el motor, con el fin de aumentar la velocidad en las difíciles carreteras que tendrá que atravesar en el empinado ascenso a la categoría “A” y sincronizar los movimientos de las piezas que le solicitó a los directivos.
Aparte de aumentar la velocidad, también se requiere armonizar el módulo del 4 – 3 – 3, en sus movimientos ofensivos y defensivos, porque no hubo claridad en apertura de cancha, no se trabajó de manera articulada al momento de atacar la zona por dentro y Hernán Luna, no fue operante como centro delantero, Lukas Sotero muy lento, Diego Chica, no pesó en ataque ni en defensa, Cantillo no pesó en zona medular , Narváez fue importante en generar ideas desde su posición como cabeza de área, pero lento en los respaldos cortos, los laterales sin velocidad para defender y atacar. Hay que buscar luces para salir de esa terrible noche, echarle gasolina extra al tanque y aceitar el motor, para jugar a toda máquina.