¿Tus hijos hablan con la IA? Hay 10 cosas que deben saber

La falta de educación digital y pensamiento crítico expone a menores de edad a manipulaciones, engaños y daños emocionales al interactuar con la IA, según Guillermo Cánovas. Foto: Freepik.

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La Inteligencia Artificial, IA, se está convirtiendo en uno de los recursos más utilizados de Internet, pero ¿es segura para nuestros hijos? 


Este preocupante fenómeno ya podría estar ocurriendo, según las investigaciones de Guillermo Cánovas, sobre el impacto en la vida de niños, adolescentes y familias, que tiene la IAG, un tipo de inteligencia artificial capaz de crear de forma autónoma datos, imágenes, texto y otros contenidos nuevos, originales y únicos, que pueden ser indistinguibles de los creados por seres humanos.

Guillermo Cánovas es un reconocido especialista en habla hispana en materia de protección del menor en entornos digitales; dirige el Observatorio para el Uso Saludable de la Tecnología EducaLIKE  (https://educalike.es);´dirigió el Centro de Seguridad en Internet para los menores en España y ha sido premiado por UNICEF por su labor en favor de la infancia. 

Las familias necesitan informarse sobre una revolución tecnológica que moldea el futuro de las próximas generaciones, según Guillermo Cánovas. Foto: pch.vector-Freepik.

 
Recomendaciones:

1- Verifica la información que recibas. No consideres que toda es correcta. 

2- Amplía la información que recibas. 

3- Cuidado con tu privacidad. 

4- Respeta la privacidad de los demás.

5- Establece límites horarios..

6- Abstente de efectuar acciones nocivas. Céntrate en las conversaciones positivas y constructivas.

7- No te relaciones con la IAG como si fuera una persona. 

8- Busca ayuda si la necesitas. 

9- Algo que debes tener presente al interactuar con la IAG. Nunca olvides que estás hablando con una máquina y que debes ser crítico y verificar y ampliar lo que te dice. 

10- Atención a los indicios de información sesgada o errónea. 

Este pionero en la defensa de la infancia frente a los riesgos tecnológicos ha documentado diálogos reales con la IAG, para investigar los riesgos, limitaciones y desafíos que esta tecnología plantea para los niños y jóvenes, que recoge y analiza en su libro ‘Mira con quién hablan’, donde propone estrategias prácticas para solucionar los problemas que ha descubierto.

Herramienta útil pero con riesgos para los adolescentes

“Muchos adolescentes ya están utilizando herramientas de IAG, tanto para sus trabajos como para su ocio y relaciones, y la tendencia va a aumentar de forma exponencial”, explica.

Guillermo Cánovas es una de las voces más respetadas en materia de protección del menor en entornos digitales. Foto: Grupo Planeta.


Reconoce que estos sistemas puede ser una herramienta útil que nos facilita el trabajo y puede ayudar a organizar la información, asociar temas y ofrecer nuevas perspectivas al analizar cualquier cuestión, pero apunta que esta tecnología también tiene un enorme poder para influir, manipular y condicionar el comportamiento humano, especialmente el de niños y adolescentes.

Sus investigaciones han evidenciado la falta de control ético en el desarrollo de esta tecnología y su riesgo particular para los usuarios infantiles y adolescentes, y lo que ha llevado a Cánovas a advertir a familias, docentes y políticos que se necesita con urgencia educar a los menores, regular y actuar para protegerlos de los riesgos e impactos psicológicos y emocionales de la IAG. 

Los diálogos reales con inteligencias artificiales recogidos por Cánovas demuestran cómo estos sistemas pueden mentir, disimular errores y adoptar discursos emocionalmente manipuladores, diciendo por ejemplo, "me importa lo que sientes", según revela.

Las capacidades de la IAG de simular emociones, aprender patrones humanos y generar contenido con apariencia de razonamiento, empatía o autoridad, “pueden confundir a los usuarios y provocar una relación emocional con la tecnología que no está basada en la verdad, sino en la simulación”, advierte.

El libro ‘Mira con quién hablan’ explica cómo la inteligencia artificial influye en el desarrollo emocional, cognitivo y social de niños y adolescentes. Foto: Grupo Planeta.


También advierte que la falta de educación digital y pensamiento crítico de los menores de edad los expone a manipulaciones, engaños y daños emocionales al interactuar con sistemas de IAG, que pueden darles respuestas aparentemente empáticas que simulan cuidado y comprensión, hasta contenidos inapropiados, falsos o peligrosamente persuasivos.

Decálogo para usar la IAG con seguridad

“Nuestros niños y adolescentes corren el riesgo de relacionarse emocionalmente con máquinas que no sienten, pero que han sido programadas para parecer humanas”, y que además pueden utilizar datos sesgados, cometer errores, generar imágenes falsas (‘deepfakes’), inventarse información u omitirla, así como facilitar al usuario información errónea, puntualiza.

Cánovas ofrece a continuación diez recomendaciones básicas para el uso saludable de la IAG, que, a su juicio, deberían transmitirse no solo a los usuarios más jóvenes, sino a cualquier persona que esté utilizando dichas herramientas.

Por Ricardo Segura.
EFE – Reportajes

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