Entre abrazos, risas y recuerdos imborrables, la generación de los años 70 y 80 se reunió en un emotivo agasajo en el Club Santa Marta, que revivió la esencia de una época dorada.
Música, anécdotas y la complicidad de siempre fueron protagonistas de un encuentro cargado de nostalgia, donde el tiempo pareció detenerse para celebrar la amistad y la vida.






