Personajes Siglo XIX
Alejandro Próspero Reverend nació el 14 de noviembre de 1796 en Falaise, Francia. Llegó a Colombia como exiliado por motivos políticos en 1824, y se instaló en Santa Marta el 24 de julio de ese mismo año. Aunque su nombre posiblemente esté olvidado en Francia, en Latinoamérica se le recuerda por haber asumido un rol histórico en los últimos días del Libertador Simón Bolívar, atendiéndolo de manera abnegada.
Equipo de redacción EL INFORMADOR.
Ficha informativa:
Alejandro Próspero Reverend.
Nacimiento: 1796, Francia.
Fallecimiento: 1881.
Ocupación: médico cirujano.
En 1814 entró al ejército de Amiens obligado por su papá. En 1820 inició sus estudios en Medicina. En 1824 viajó hacia Santa Marta en un bote inglés que partió desde Havre. Narra J.L. Lapeyre en una nota editorial traducida al castellano por José A. Jácome, que “ante tres jueces, dos de ellos venezolanos, aprueba con éxito sus exámenes y fue nombrado médico cirujano del Hospital de Santa Marta y médico sanitario de la provincia por el general Mariano Montilla, intendente del departamento del Magdalena”. También montó el negocio de una farmacia.
En 1830 lo designaron como cirujano jefe en medio de la revolución de Riohacha. Posteriormente prestó sus servicios a Simón Bolívar, quien ya sufría graves quebrantos de salud. Cuentan los cronistas que redactó al menos treinta y tres boletines sobre el tratamiento y la enfermedad del Libertador, de quien logró ganarse la confianza y aprecio. Los documentos relatan la agonía, el dolor y las condiciones del embalsamiento del cadáver, arreglo mortuorio y autopsia.
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En sus escritos, Reverend detalla que Bolívar tras su llegada el 1 de diciembre a Santa Marta lucía pálido, fatigado, no podía caminar y tuvieron que transportarlo en una silla portátil. Añade que “presentaba una voz ronca, tos profunda y una expectoración viscosa y verduzca”. Agregó que “a su manera de ver, se trataba de una tuberculosis pulmonar llegada a su último período, que es el que no perdona”.

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Don Joaquín de Mier, caballero español, ofreció la Quinta de San Pedro Alejandrino, a donde lo llevaron el 6 de diciembre, con el fin de mantenerlo en las mejores condiciones. Entre el 10 y el 12 de diciembre el estado de salud de Bolívar fue empeorando, por lo que decidió escribir su testamento al sentir que se aproximaba su fin.
El boletín número 33 de Alejandro Próspero Reverend manifiesta que: “Después de ocho horas, hasta la una de la tarde, cuando se extinguió el Libertador, todas las personas han notado los signos precursores de la muerte: respiración anhelante, pulso apenas sensible, supresión total de las orinas. A medio día comenzaron los estertores y cuando era la una exactamente, expiró, después de una agonía larga pero tranquila. San Pedro,17 de diciembre de 1830. Bolívar tenía 47 años”.
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La respuesta de Alejandro Próspero Reverend al Gobierno cuando le preguntaron por cuáles eran sus honorarios por los servicios prestados, fue: “Mi única recompensa será el haber sido el médico de un tan grande hombre”.
Después de la muerte de Bolívar, Próspero Reverend se quedó en Colombia. Después se trasladó a París. En Venezuela, a través de un decreto del Congreso firmado por el presidente Juan Crisóstomo Falcón, le dieron una medalla de oro, diamantes, un donativo de 10.000 pesos y el disfrute, por vida, del sueldo íntegro de cirujano mayor del Ejército Libertador. En 1874, el presidente Antonio Guzmán Blanco le otorgó en Caracas el Diploma de Ilustre Prócer de la Independencia y lo condecoró con el Busto del Libertador.
El 1 de diciembre de 1881 Reverend murió en Santa Marta a los 85 años. En la Quinta de San Pedro Alejandrino de la capital del Magdalena reposan sus restos.