La ciudad se engalana con los racimos dorados de la Cassia fistula, que florece entre abril y junio, anunciando la temporada de lluvias.
Santa Marta, conocida como la ‘Perla de América’, se transforma cada año en un espectáculo natural con la llegada de la floración de la “lluvia de oro” (Cassia fistula). Esta especie, originaria del sur de Asia, adorna las calles y avenidas de la ciudad con sus llamativas flores amarillas que cuelgan en racimos, atrayendo la atención de locales y turistas.

Fotografía tomada en la calle 22 con cra 19
Un espectáculo natural en la ciudad
La “lluvia de oro” es un árbol que puede alcanzar hasta 15 metros de altura y es apreciado por su valor ornamental. Sus flores, dispuestas en racimos colgantes de hasta 40 centímetros, aparecen entre abril y junio, coincidiendo con el inicio de la temporada de lluvias en la región.

Fotografía tomada en la calle 22 con 19
En Santa Marta, es común encontrar estos árboles en diversas zonas, incluyendo la parte trasera del emblemático estadio Eduardo Santos y los jardines de la Quinta de San Pedro Alejandrino, donde su floración añade un toque de color y belleza al entorno urbano.
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Más allá de su belleza
Además de su atractivo visual, la Cassia fistula tiene usos medicinales tradicionales. La pulpa de sus vainas se ha utilizado como laxante suave y para tratar afecciones respiratorias y urinarias.

Fotografía tomada Av del Libertador con 29
Otros árboles que embellecen la ciudad
La “lluvia de oro” no es la única especie que embellece Santa Marta durante esta época. Otros árboles como el roble amarillo, el trébol amarillo, el guamacho y el guayacán polvillo también florecen, ofreciendo un espectáculo de colores que celebra la biodiversidad de la región.
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