El que cumple la Voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre
En aquel tiempo, llegan la madre y los hermanos de Jesús, y quedándose fuera, le envían a llamar. Estaba mucha gente sentada a su alrededor. Le dicen: «¡Oye!, tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan». Él les responde: «¿Quién es mi madre y mis hermanos?». Y mirando en torno a los que estaban sentados en corro, a su alrededor, dice: «Éstos son mi madre y mis hermanos. Quien cumpla la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre».
Reflexión: Qué bueno que cada vez que vayamos al Sagrario sintamos la alegría de la Presencia sacramental de Cristo, que ha de prolongarse en la Presencia espiritual al escucharlos y trabajar por hacer su Voluntad santa.