Esta época no solo se vive en un contexto familiar, sino también con la comunidad. Para los jóvenes involucrarse en actividades celebradas para esta festividad significa sentido de pertenencia.
Por: Kareidys Sierra Villar
Periodista EL INFORMADOR
La Navidad no solo es una época de regalos y celebraciones, sino también de actos de solidaridad y esperanza. En Santa Marta, un grupo de jóvenes conocidos como ‘Bloke Gaira’ hinchas apasionados por el equipo de fútbol Unión Magdalena, pertenecientes a la Garra Samaria Norte, se han convertido en un referente de generosidad, llevando alegría a los niños y familias de escasos recursos de la ciudad durante esta temporada navideña.
Este colectivo de jóvenes de diferentes edades y en su mayoría de bajos recursos ha redoblado esfuerzos para llevar alegría a los niños y familias más vulnerables de la ciudad. Desde su fundación en el año 2001 bajo el liderazgo del fallecido Faisan Gutiérrez Pertúz, lograron convertirlo en un movimiento de compromiso social que incluye a quienes viven realidades similares a las de las familias, a las que ayudan.
El ‘Bloke Gaira’ se ha caracterizado por su amor a la ciudad, buscando siempre apoyar a quienes más lo necesitan. Aunque su pasión por el fútbol es un vínculo que los une, su principal motivación está en la solidaridad y el servicio a la comunidad.
José Rafael Noriega, comunicador social y periodista, y uno de los fundadores del grupo, destacó la importancia de esta acción social; “los jóvenes que pertenecen a este grupo son de estratos 1 y 2, algunos con trabajos formales, otros informales, pero todos tienen en común su dedicación para hacer el bien, crear una Navidad diferente y compartir lo poco que tienen a quienes más lo necesitan”.
Lo que comenzó como un sueño de llevar esperanza a los niños más pobres de la ciudad, hoy se ha transformado en una tradición que refleja el espíritu de solidaridad en cada rincón de Santa Marta. “Es admirable ver cómo los jóvenes, que muchas veces viven en condiciones similares a las de los niños a los que ayudamos, se entregan con tanto compromiso. Algunos incluso prefieren dar un regalo a los hijos de sus amigos, sabiendo que ellos no recibirán nada. Lo hacen solo por verles la sonrisa”, comenta Noriega, quien también destaca la satisfacción que siente al saber que están haciendo una diferencia en la vida de muchas personas.

Además de las actividades propias de la Navidad, Bloke Gaira también organiza eventos durante otras festividades, como Halloween, demostrando que su deseo de brindar alegría no se limita solo a una fecha del año. Actualmente, más de 50 jóvenes siguen comprometidos con la causa, y la iniciativa cuenta con el apoyo de personas como Efraín Camargo, quien trabaja arduamente para asegurar que este proyecto perdure en el tiempo.
Uno de los aspectos más destacados del trabajo del grupo es su capacidad para sensibilizar a la comunidad y recaudar recursos. Muchas veces, los jóvenes deben recorrer las calles tocando puertas, buscando donaciones de amigos, empresas y aliados, a veces sin recibir nada a cambio. “Ver a estos jóvenes tocando puertas, a veces sin obtener lo que esperan, es un acto que merece reconocimiento. Su entrega es valiosa y admirable”, señala Noriega.
Este año, como en cada Navidad anterior, los jóvenes continúan demostrando que el verdadero espíritu navideño no está en los regalos materiales, sino en el servicio desinteresado hacia los demás. Llevar esperanza, amor y unidad a los niños de la ciudad sigue siendo su mayor regalo.