A pesar de los desafíos estructurales y conflictos administrativos, el centro continúa ofreciendo un refugio para artistas locales, promoviendo una rica diversidad de expresiones culturales.
Por Gustavo Ramírez Varela
Redactor de EL INFORMADOR
El Centro Cultural del Magdalena “La Gota de Leche” se ha consolidado como un pilar esencial para el desarrollo artístico en Santa Marta. Inaugurado en 1942 como Clínica Materno-Infantil Manuela Guardiola, bajo la gestión del gobernador don Pepe Vives De Andréis, el edificio ha ido cambiando su uso hasta transformarse en un espacio cultural vital, especialmente desde 2012.
La construcción del edificio fue obra de Manuel Carrerá, quien en su diseño arquitectónico de doble crujía y cuatro patios internos agregó un pequeño segundo piso de 160 metros cuadrados al que se accede por una escalera de tres tramos, donde se encuentran las oficinas de las directivas y la sala de juntas.

Las obras iniciaron en el año 1939 en un lote que medía 1.620 metros cuadrados, gracias a la gestión don Pepe Vives De Andréis ante el entonces presidente de la república, Eduardo Santos, con quien para ese entonces había acordado unos recursos por valor de $10.000 anuales para el funcionamiento de la Clínica Materno-Infantil.

La construcción culminó en el año 1941 y su inauguración se hizo al año siguiente. Don Pepe Vives visionó el lugar como un centro de suministro de medicamentos a los pacientes de bajos recursos económicos, llevar a cabo consultas prenatales y de pediatría y también tenía la obligación de repartir leche en polvo, razón por la cual quedó para siempre como la “Gota de Leche”.
El dato: La primera “Gota de Leche” en Santa Marta, estuvo ubicada en donde se encuentra hoy la Panadería Suiza.
A partir de allí, conforme pasaron los años el edificio ‘La Gota de Leche’ fue empleado para otros servicios. Funcionó como Instituto de Sanidad e Higiene del Magdalena, también llamado Dispensario del Magdalena. Más tarde, la edificación fue sede de la Secretaría de Salud del Departamento del Magdalena, luego la Corporación Regional del Magdalena, Corpamag, y la Policía Distrital.
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Patricia Moreno Linero, actual administradora del centro, charló en exclusiva con EL INFORMADOR, dando detalles del estado actual del edificio y su aporte durante estos 13 años de su administración.

“Cuando llegué acá fue justo después que nos sacaron del Teatro Santa Marta, que empezaba su remodelación. Le pedí durante más de tres meses al entonces gobernador del Magdalena, Luis Miguel Cotes, que nos permitiera el uso de estos espacios en el edificio La Gota de Leche, hasta que después de tanto insistir accedió, contó Patricia Moreno a EL INFORMADOR.
“Nosotros logramos mantenernos y creo yo sinceramente que este es uno de los espacios culturales más importantes de la ciudad, nos dicen la casa de la cultura, realmente no somos la casa de la cultura, somos realmente, una fábrica de creación” añadió Moreno.

Desde su llegada, Patricia Moreno Linero, ha trabajado para transformar "La Gota de Leche" en un lugar que hoy alberga a 13 organizaciones artísticas, incluyendo grupos de música, danza, artes plásticas y teatro. Entre los colectivos presentes se destacan "Sesiones En Vivo", que proporciona un lugar para que los músicos ensayen y graben sus proyectos, y la "Sala SOS", destinada a exposiciones de artistas emergentes.

Durante la visita del decano del periodismo en el Magdalena, se evidenció el arduo trabajo de mantenimiento realizado por Moreno Linero y su equipo. No obstante, el centro enfrenta desafíos significativos en términos de infraestructura. "Sacamos más de 40 toneladas de basura cuando llegamos. No había luz ni agua, y las condiciones eran deplorables", comentó Moreno Linero.
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A pesar de los esfuerzos de restauración, aún persisten problemas como techos caídos, humedad en paredes y deterioro en estructuras de madera, lo que subraya la necesidad de una intervención urgente.
A pesar de estos desafíos, "La Gota de Leche" ha logrado mantener su autonomía, financiándose a través de cuotas de las organizaciones que utilizan el espacio y proyectos apoyados por el Ministerio de Cultura, la Alcaldía de Santa Marta y la Gobernación del Magdalena.
"Pagamos todos los servicios y el mantenimiento del edificio. Este es un espacio que hemos recuperado y que ahora sirve a la comunidad", afirmó Moreno Linero. La directora también destacó la ubicación privilegiada del centro en el barrio Santa Rita, a tres cuadras del mar y en un área de 2.600 metros cuadrados, lo que facilita el acceso para el público y los artistas.
Mirando hacia el futuro y los 500 años de Santa Marta, Moreno Linero expresó su esperanza de que "La Gota de Leche" sea reconocida oficialmente por su contribución al patrimonio cultural de la ciudad. "Nos llaman la Casa de la Cultura, aunque técnicamente no lo somos, pero eso refleja el impacto que hemos tenido en la comunidad", señaló.
Con la ciudad de Santa Marta acercándose a su aniversario número 500, Moreno Linero desea que se formalicen acuerdos que aseguren la sostenibilidad del centro y se reconozca el valor del trabajo realizado.
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Linea del tiempo
1938

2008

2013

2022

En la actualidad el edificio conserva su histórica fachada, aunque algunos de sus salones padecen el paso del tiempo luciendo techos caídos, paredes con humedad, madera desgastada y falta de restauración.