En la historia de Brasil el Monarca portugués Pedro I, es considerado el libertador y padre de la nación brasilera.
Por: Alberto Camilo
Por: Alberto CamiloBlanco Jiménez
Un grandioso homenaje le acaba de tributar a ese prócer, su compatriota Jorge Jesús, con el título de la copa libertadores con Flamengo, después de 38 años que este grandioso club, no alzaba el trofeo más emblemático del balompié suramericano, el cual le había sido esquivo desde 1981, cuando venció en la final al Cobreloa de Chile. Ahora en esta feliz ocasión llevado de la mano del entrenador lusitano, quien llegó el pasado 20 de junio y trajo consigo la metodología de entrenamiento europea, con altas cargas de trabajo que dejaban poco espacio para el descanso, afortunadamente supo persuadir y comprometer a todo el grupo en este nuevo y exigente programa físico. En el ámbito futbolístico, apartándose en cierta medida del estilo del juego bonito, característico de ese país, implementó de forma pragmática la defensa adelantada con presión fuerte en terreno adversario, para tratar de recuperar lo más rápido posible el balón y poder generar jugadas de gol en las cercanías de la puerta contraria. Al final le dio al Flamengo un estilo de juego europeo con transiciones rápidas para atacar y defender, sin renunciar a la magia del balompié carioca.
De igual manera tenemos que destacar el buen desempeño de los jugadores como el portero Diego Alves, los laterales Rafinha y Luis Felipe, quienes llegaron del Bayer Múnich y del Atlético de Madrid; la pareja de centrales con Roberto Caio convocado a la selección por Tité y el español Pablo Marí; en la zona medular, Gerson, William Arao, el uruguayo Giorgian Arrascaeta, Everton Ribeiro y el talentoso Diego, conforman un mediocampo de mucha dinámica y en el ataque el trascendental Bruno Henríquez, al lado del goleador Gabriel Barbosa, ellos integran una delantera de un nivel superlativo. Entonces paralelo a la sapiencia de Jorge Jesús, estas notables figuras, le cumplieron casi que al pie de la letra sus indicaciones para armar un equipo de altísimo desempeño. Es justo mencionar a los colombianos: Orlando Berrío, Fernando Uribe, quien pasó al Santos y Gustavo Cuéllar, transferido al fútbol árabe
Así mismo, elogiar a los Directivos cariocas por encontrar un entrenador que fortaleciera los aspectos tácticos, aspecto estaban buscando de consolidar desde hace rato e incluso con Reynaldo Rueda en el 2017, quisieron estructurar este ámbito. Aparte del libertador Jorge Jesús, tenemos que traer a cuento al ingeniero Rodolfo Landim, Presidente del Club, con especialización en Harvard, por ende, dotado de unas altísimas competencias administrativas que permitieron la reconstrucción institucional sobre las cenizas de un enorme pasivo, que luego de un intenso proceso de mercadeo y austeridad volvió a levantar el prestigioso edificio de Flamengo.
Hoy gracias al libertador Jorge de Jesús, los jugadores y directivos, le devolvieron la grandeza al club de Dida, Zizinho, Sócrates, Zico, Junior, Romario, Bebeto, Ronaldinho y pare de contar. Vuelve y juega en la élite del balompié orbital con cuerpo europeo y alma brasileña reverdeciendo laureles como la obtención de la copa intercontinental de clubes, donde venció al Liverpool por tres goles a cero en 1981. Ahora con su poderío futbolístico, buscará pasar a la final del campeonato mundial de clubes, para medirse al flamante campeón de la liga de campeones el Liverpool. Ojalá se repita la historia de hace 38 años. Finalmente, el libertador Jorge Jesús y los directivos, le dejan una gran experiencia a la mayoría de clubes suramericanos, en el sentido que pueden seguir promoviendo y transfiriendo jugadores a los clubes europeos, sin descuidar el alto rendimiento del equipo con jugadores de categoría como los que mostró el onceno carioca.
Columna: Al blanco con blanco
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