En el marco de los 500 Años de fundación de Santa Marta, el obispo de la Diócesis José Mario Bacci Trespalacios invita a los ciudadanos a recuperar sus raíces cristianas y a construir una ciudad más fraterna, solidaria y esperanzada.
Equipo de redacción EL INFORMADOR.
“En Santa Marta estamos de fiesta: celebramos los 500 Años de la fundación de nuestra ciudad. Es un motivo grande para sentir alegría y orgullo por esta tierra que Dios nos ha dado, pero también para mirar con esperanza hacia el futuro, con el compromiso de poner cada uno lo mejor de sí mismo en la construcción de un nuevo proyecto de ciudad.
Nos ilumina la fe en Jesucristo. Esta ciudad lleva el nombre de una santa estrechamente unida a la vida del Señor: Marta de Betania, amiga de Jesús, junto a sus hermanos María y Lázaro. Por eso, celebrar este jubileo nos invita también a recuperar nuestras raíces, nuestra vocación más profunda.
A ejemplo de la santa que nos da su nombre, que cada ciudadano de Santa Marta llegue a ser también amigo de Jesús. Que, fortalecidos por el Evangelio, aprendamos a mirarnos como hermanos, a cultivar un amor profundo por esta tierra bendecida por Dios y a convertirnos en piedras vivas para levantar una ciudad más justa, más fraterna, más humana.
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Soñemos y trabajemos por una Santa Marta menos desigual, más hospitalaria, sensible, solidaria, capaz de gestos de bondad que hagan posible una convivencia más armoniosa y positiva para todos sus habitantes.
Celebremos con gozo este aniversario y miremos con esperanza el futuro. Pongámonos desde ya a trabajar por el bien común, con gran amor por esta tierra que Dios nos confió.”