Piedra Donama, está ubicada en una finca del corregimiento de Bonda en Santa Marta; es un monolito de 2.5 metros de altura, en cuya superficie se conservan varios jeroglíficos en bajo relieve.
Equipo de redacción EL INFORMADOR.
Se supone que quienes hicieron esta talla fueron los Tairona, entre los años 500 y 1525 d.C, desconociéndose el significado de los mismos, lo que sí se supone es que fueron códigos de la naturaleza. Según el investigador italiano Yuri Leveratto la Piedra Donama podría ser la representación simbólica de un cerebro.
De hecho, la mente es muy importante en la cosmogonía Tairona y es en la filosofía de las etnias actuales. Joaquín De Mier en el año 1836, compró las tierras de Donama, de 18 caballerías de extensión, situadas arriba de la parroquia de Bonda, en las estribaciones de la Sierra Nevada e Santa Marta.
En la segunda mitad del siglo XX su propietario Pablo García, la explotaba como finca cafetera.
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