La Congregación de santa Marta de Betania fue fundada en 1934 por doña Antonia Magri Simonds de Guerrero, agradeciendo por un milagro recibido por intercesión de la patrona de la ciudad, santa Marta. Por ello organizó las festividades religiosas en honor a la santa y se dedicó fomentar su devoción, especialmente durante el mes de julio.
Su labor también se extiende al acompañamiento de enfermos, apoyo comunitario y promoción de valores cristianos.
Tras el fallecimiento de su fundadora en 1980, otras mujeres como doña Julia Rebolledo han continuado con su legado, integrando nuevas generaciones al servicio religioso y social.
A lo largo de sus más de 90 años de historia, la Congregación ha sido reconocida por su compromiso con la comunidad y su papel en preservar una de las tradiciones más representativas de la ciudad.
Actualmente, la Congregación sigue activa y constituye un símbolo de fe, entrega y amor por Santa Marta, tanto la ciudad como su santa patrona.