Dios Uno y Trino están siempre con ustedes
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios».
Reflexión: La Trinidad es como una casa solariega, esa casa grande de los pueblos donde todos los nietos visitan a los abuelos, todos recuerdan su infancia, y se sienten en casa.